Ludvaldo

SEGUNDO SONETO A MATILLA DE LA VEGA (QUINTO SONETO A MIGUÉLEZ)

No lejos del más místico camino,

del páramo leonés humilde mota,

de tu aúrea medianía fuerte brota

el influjo de un estro peregrino.

 

¡Quién al verte dijera que el Destino

te tuviera guardada la alta cota

de dar albergue al monstruo que denota

que aún sigue el genio patrio estando fino!

 

Doras con él la Vía de la Plata

y gloria das a la región leonesa,

cuyo antiguo grandor por ti regresa,

 

de manera que gracias a que trata

muy bien tu fénix, pues versando besa,

no te han rebautizado como Mata.

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Ludvaldo

    Si vas a coronarme, yo haré lo contrario que Napoleón con el Papa: te arrebataré la corona y te coronaré yo a ti.

    Un abrazo.



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