Daniel Manques

Que dios me ausente

Alud ruidoso fluyente por mi espalda:

Que carga se lleva el hombre maldecido por su alma

Oh sátira tan arcaica, no vengas de nuevo a envelar mis hazañas

Que la aurora me canta a lo lejos

Oh que apenas la oigo.

 

Viene el bosque a formar hogares en mi espalda:

Pero que carga lleva ahora el hombre bendecido por su karma

Oh amada madre, deja de bailar a mis espaldas

Que las aves me oyen a lo lejos

Oh que bajo me sienten

 

Mi postura revelada por la luz del alba:

Que momento fatídico  siente el hombre iluminado por el astro

Oh benévolo capricho de los cielos, que vienen a desnudarme

Que los peces ríen en lo profundo

Oh que me observan siendo tan testarudo

 

Mis manos ya no sienten fin alguno:

Que incertidumbre siente el hombre enardecido por la tierra

Oh lava pervertida, quemas mi hombría y dejas yagas tras heridas

Que vengan las aguas mal humoradas

Oh que me dejan un abismo a mis pies.

 

 

 

Y se crean habitad en mis axilas:

Que cosquilla ríe el hombre estremecido por el hombre

Oh refugiado, procreaste, me llenas de vida las heridas

Que ya soy parte del ambiente

Oh viene la cultura a pintarme una sonrisa.

 

Quieto quedo, muerto quedo:

Que sobre explotado queda el ambiente adornado de humanidades

Oh no existo dentro de tu mente

Que ya secaste hasta los mares a testantes  

¡¡Ho viene el hombre!! Que dios me ausente.  

 



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