alesantilli

El duende Isidoro

El duende Isidoro
esconde su mágico tesoro
en la cima de un lejano monte,
perdido detrás de la línea del horizonte.
El duende Isidoro
no es avaro con su fortuna,
ni con su dinero,
pues es muy bondadoso,
y ayuda a los niños buenos.
Cuando estoy triste
y cuando a veces lloro,
llamo al duende Isidoro,
que con sus mágicos cuentos,
me consuela,
y por supuesto, lo adoro.
El duende Isidoro
regala a las niñas chocolates,
flores y guirnaldas;
y a las bellas adolescentes rubíes,
perlas y esmeraldas.
El duende Isidoro
está casado con una dulce
y simpática hechicera,
que tiene el don
de transformar pesadas rocas
en preciosas monedas.
El duende Isidoro
construyó con ladrillos de oro
una fantástica, pintoresca y bella aldea
para que todo el reino se asombre y la vea.
El duende Isidoro
esconde su mágico tesoro
en la cima de un imaginario monte,
perdido detrás del inalcanzable horizonte.
El duende Isidoro...

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Grata la lectura de tu rimar y versar en tus geniales letras amigo Alesantilli...
    Saludos de tu amigo Críspulo...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.