Juan de Dios Jose

DERRIBO

Héroe hermoso caído,
que a ciegas a un inerme combatías
hasta que te envolvió una luz divina,
súbita, en tu designio,
que por tres días te paralizó,
herido a muerte sobre el corazón
de un verso enardecido;
y una carrera a zaga de la muerte
emprendes hoy tras una faz doliente
que nunca has conocido:

No llores siempre, pues vendrán mil llamas
desde el cielo, fundiendo nuestras almas
ante el sepulcro mío,
cuando traigas con alma compungida
ramos de nomeolvides, siemprevivas
y pensamientos finos.
Y, al andar solitario por la costa,
huirán en las bandadas de gaviotas
tu espíritu y el mío.

Comentarios2

  • Ayelén

    Muy lindo, mucha verdad poeta, saluditos. Ayelén.

    • Juan de Dios Jose

      Perdón por mi retraso en darte las gracias

    • El Hombre de la Rosa

      La belleza de tus letras ilumina el alma de tu poesía amigo Juan de España
      Saludos de amistad de Críspulo

      • Juan de Dios Jose

        Me disculpo por mi retraso en manifestarte mi agradecimiento



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.