Nevertrust

A golpes lo aprendí

Déjame quererte

Es insportable tener que odiarte

Oh, ¡qué injusta es la vida!

Quita el sentido a mi día

 

Cuando te vi, te odié

por la manera en la que de tus brazos me impregné

Nunca te comprendí

mucho menos tu a mí. 

 

Por más que no quiero

aumenta nuestro deseo 

El sol y la luna son cómplices 

de mi pecho que late en creces 

 

La más grande lección 

Me la enseñó mi pobre roto corazón 

Yo, a golpes a prendí 

que por más que te ame, tu jamás a mi. 

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Un placer pasar por tus bellas letras amiga Mariana...
    Saludos y amistad...
    Críspulo el de la Rosa...

  • alex grimanieli

    "¡Que bonito poema la que escribes!", ¿a quien irá dirigida esta emoción, uhm? saludos poetica.



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