antonio moriel

La que quiero

 

 

El eco de su voz está en todos los rincones.

Trato de cogerlo.

Mimarlo.

Como si fuera un tesoro divino.

Como si fuera el último oxígeno presente en la tierra.

 

Su sonrisa.

Escapa a través de la pantalla de mi ordenador.

Lo cubre todo.

Su sonrisa envuelve todo  mi Ser.

Calma mi ansiedad.

 

Sus labios

siluetas de montañas escarpadas

que ansían ser escaladas y coronada su cima.

Sus labios

Con sabor a chocolate puro.

Mi pasión.

Su cuerpo moreno.

De piel suave y dulce.

Trepidante, terso y apasionado.

Entregado.

Que se  mueve al ritmo de danzas.

 

Sus ojos,

me incitan y apasionan.

Los miro y remiro.

Ojos tiernos llenos de amor.

Me miran, hablan y se insinúan.

 

Deseo más allá de lo prohibido.

Ardiente espera de la pasión.

Reflexivo verbo amar.

Inagotable fuente del conocimiento.

Cuerpo en carne viva.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un grato placer leer tus hermosas letras de amor amigo...
    Saludos españoles de amistad...
    Críspulo el de la Rosa...



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