Le Chien Andalou

Síntoma

   Me dueles tanto en la herida mujer,

Llamarada de pasión.

Eres profunda quemadura de tercer grado;

Puñalada por la espalda en aquel bar a oscuras.

Me dueles tanto en la herida, dolor eterno

En el que no puedo, dolor nauseabundo en el que muero.

 

Dame el antibiótico de tus labios,

 el merthiolate  de tu aliento,

 O Cúbreme con la frazada de tu cuerpo.

 

Tápame la herida!, tápame la herida!,

Tápame esta hemorragía de amor!;

que no quiero morir en éste

rincón de mi cuarto,

tan solo,

triste,

desangrado... 

 

Comentarios3

  • Adrian VeMo

    "Dame el antibiótico de tus labios" asi son los besos
    Me gustó mucho. Saludos.

    Adrian

  • Faeton

    Tristes y desesperados versos. El amor tanto cura como mata, sí.

    Saludos, un perro andaluz.

  • Franklin Sandi

    No quieres morir desesperado. Es un poema urgente. Muy bueno.
    Saludos.



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