Raúl Daniel

Divorcio


AVISO DE AUSENCIA DE Raúl Daniel
Estimados amigos de Poema del Alma: Debido a vicisitudes muy extensas de relatar me vi alejado de la página, hoy intento regresar, paulatinamente iré subiendo algunos poemas que ya publiqué, por lo que les pido paciencia, pues es por ahora todo lo que puedo hacer, gracias por vuestra comprensión.

A nadie quiero le pase

eso que a mí me pasó,

y creo que ni aún yo

lo tengo bien entendido;

pero si a alguno la muerte

le llevó a un ser querido,

o peor, un accidente,

de esos que ocurren tantos,

le quitó mujer e hijos,

puede que llegue a entender

qué cosa es este negocio

y comprender de qué hablo,

cuando hablo del divorcio.

 

Muy pocos quieren hablar

de esta horrible experiencia,

unos para no llorar...

y otros por su conciencia.

 

Pues la culpa y la vergüenza,

que desde adentro acusa,

ahogan en el silencio,

negándonos la esperanza;

pues, puestos en la balanza,

sentimos que todo el peso

de nuestro error y pecado

nos acusa y condena

a una vida en que la pena

es nuestro diario bocado.

 

Yo tenía una mujer,

unos hijos, una familia

y ese hogar ganado

con el sudor de mi frente,

se me esfumó de repente

y se quedó en el ayer,

en un tiempo recordado,

que se aleja acelerado...

y el presente sólo es lucha

por olvidar el pasado...

¡y sin conseguirlo hacer!

 

Hoy recuerdo arrepentido

las caricias que no di,

las flores que no compré,

el halago que no hice

y el beso que no prendí

en esa boca amada,

que a mis hijos besaba:

¡cuántas veces no besé!

 

¿Por qué se enfría el amor?,

¿por qué se aquietan las manos?,

¿por qué el cariño no damos

y a veces sin darnos cuenta

siquiera, tanto mudamos?

 

No valen ya los lamentos

ni el estar arrepentido,

cuando está todo perdido;

porque uno está bien sabiendo

que, aunque culpemos al otro,

¡todos salieron perdiendo!

 

Los hijos, ¿qué mal hicieron?,

¿no era que los amaban?,

... ¿cómo es que pudieron

destrozarles su morada?;

¿hasta qué puntos cegados

por su egoísmo estaban?...

¿no vieron que los marcaban,

para siempre, en desamor?

comprendiendo o no qué pasa,

lo que sí, muy bien comprenden

¡es su profundo dolor!

 

¿Cómo les explicarán ahora

que papá ya no está más...

o que mamá se ha ido

y a dormir no volverá?...

¿entenderán estas cosas

sus mentes pequeñitas?,

y, ¿qué harán sus manitas

con las caricias que tienen

para papá o mamá?...

¿dónde las guardarán?

 

Y: ¿de qué sirve llorar

o lamentar lo ya hecho?,

ropa, comida y techo

o riquezas de la tierra

o placeres, ¡nada puede

compararse al hogar!

 

Y si tú estás casado

y, seguro, con problemas,

(porque no hay quién no los tenga)

y la idea del divorcio

se cruza por tu cabeza,

te ruego por un momento

que me prestes tu atención.

 

Y no apelo a tu emoción,

sino a tu inteligencia,

(y tal vez a tu conciencia),

para que tengas noción

de que cosas pasarán;

para que no te engañes

creyendo que acabarán

tus pesares y problemas;

sino que después las penas

y problemas que tendrás:

¡esos sí que serán grandes!

 

El principal es la culpa,

porque el pecado acusa

y nada puede igualarse

al hogar y a la familia;

así que no hay placeres,

distracciones o trabajos

y aunque a otros abraces:

... ¡vacíos tendrás los brazos!

 

No te pierdas, te aconsejo,

lucha y sigue luchando,

cualquiera que sea el caso;

... y aunque no puedas vencer

la dificultad que sea

y aunque en la pelea mueras,

dirán de ti que has peleado,

¡es mejor un padre muerto,

que un padre divorciado!

 

No creas que el que te habla

no sabe qué cosas dice,

pues aunque algunos se piensen

que romper es solución,

yo que tengo mi hogar roto,

te confieso, con dolor,

que la cosa que rompemos

¡es a nuestro corazón!

 

... Y matamos nuestros hijos

y nunca, por más que hagamos,

hallamos felicidad...

los días son muy amargos...

las noches no tienen paz;

piénsalo otra vez, te ruego...

¡No te quieras divorciar!

Comentarios7

  • Benedetti

    Tiene razón amigo, aunque digan que es lo mejor todos salen perdiendo, puesto que rompen con el hogar que tanto hombre sueña...

    Dicen por ahí los mexicanos que el divorcio es solo para obtener un bien físico sin mirar el daño a las Familias.

    Aunque es para eso el divorcio para obtener una pensión monetaria y también para pelear con un juez por los hijos (en veces vistos como bienes materiales...)

    • Raúl Daniel

      Lamentablemente las estadísticas por acá son de que cada dos que se casan, uno se divorcia..
      De terror, ¿no?

      • Benedetti

        Si, pero por acá se maneja ya eso de la unión libre, y cuando se habla de pensión alimentaria hasta las casas y autos andan vendiendo, y eso con tal de ver a los hijos cada Domingo.

      • Hay 2 comentarios más

      • El Hombre de la Rosa

        Hermosas metaforas escribiste hoy en tus gratas letras amigo Raul Nicolas...
        Buena entrada del año 2014...
        Críspulo el Hombre de la Rosa...

        • Raúl Daniel

          Gracias Críspulo, yo creo que los poetas no solamente tenemos que crear belleza con el idioma o descubrir las formas nuevas y no escritas aún de conceptos o sentimientos... fundamentalmente creo que somos formadores de opinión, por ende, educadores, y debemos hablar estos temas por controversiales que sean.
          Un abrazo.
          R_D

        • FelixCantu

          Excelente poema, amigo, pero me sentí angustiado al leerlo al saber que estamos en un nuevo año... Que no se vaya a hacer realidad, j eje je je... Abrazos

          • Raúl Daniel

            Felix.. yo soy divorciado dos veces.. sé de lo que hablo.. NO SE LO DESEO NI AL PEOR DE MIS ENEMIGOS (aunque mis pocos enemigos son todos divorciados, je, je).. Que Dios te libre de algo así..
            Un gran abrazo de amigo.
            Raúl Daniel

          • Ayelén

            Hoy recuerdo arrepentido
            las caricias que no di,
            las flores que no compré,
            el halago que no hice
            y el beso que no prendí
            en esa boca amada,
            que a mis hijos besaba:
            ¡cuántas veces no besé.

            Mucha verdad tiene tu poema, muy triste, pero me encantó. Saluditos.

            • Raúl Daniel

              Ayelén.. Una familia, después que se hace, no se puede romper.. se rompe la vida.. la posibilidad de ser feliz.. todo.
              Un gran abrazo niña.. que Dios te bendiga..
              Raúl Daniel

            • Lunadecristal

              No es nada bello ni alentador...un divorcio.
              Pero a veces aunque no se quiera sucede.....
              Gracias por compartir tu sentir sobre el tema....Abrazos !!!

              • Raúl Daniel

                Hermana querida.. Sé en carne propia que muchas veces no se puede detener la ruptura de una pareja.. No sé si es tu caso.. yo sí, sé muy bien de qué hablo, ya llevo dos divorcios y NO ME ENAMORO MÁS PORQUÉ NO QUIERO FORMAR PAREJA CON NADIE POR EL TERROR QUE TENGO A LA RUPTURA.. además he realizado muchos seminarios de consejería cristiana y hasta he aconsejado a personas que se divorcien.. Tú tienes razón.. y ¿sabes qué?.. ¡HAY LA SOLUCIÓN PARA QUE NO HAYA DIVORCIOS!.. pero es muy largo para relatar aquí..
                Gracias por comentar y dar sinceramente tu opinión..
                Un gran abrazo hermana Luna..
                Raúl Daniel

              • ClaudiaAlheli

                Los hijos son los que siempre salen perdiendo, y no importa si son grandes o pequeños, será un hogar roto, como dices una morada destruida sin piedad... por culpa del desamor entre los padres, que quizá con entendimiento, buen razonamiento y un poco de tiempo haya una buena solución para todos.
                Cuanta razón tienes en tu escrito, yo no he pasado por eso, pero conozco a muchos que si han pasado y dicen lo mismo: que es terrible, que se arrepienten.
                Todo está en tratar de llevar la fiesta en paz, de mediar situaciones de a veces (la mujer sobre todo), hacer como que no ve lo que ya vió y pedir a Dios: PACIENCIA, AMOR, LEALTAD, SINCERIDAD Y COMUNICACION.
                Te dejo un abrazo, que reflexivas letras, ojalá muchos tuvieran oportunidad de leerlas!!
                Que este Año Nuevo venga con mucho amor, salud y felicidad para ti!!
                Claudia Alhelí Castillo

                • Raúl Daniel

                  Estimada Claudia: En el poema “Blas y Lorena” que publiqué el 17 de diciembre de 2013 relato una historia real de una pareja de vecinos de los que soy testigo que se puede hacer eso que dices, de arreglar una pareja que se quiere romper. Ellos hicieron muchas cosas que si todos hiciéramos podríamos triunfar ante ese desastre que es el divorcio. Todo pasa por la voluntad, se confunde amor con excitación sexual y los matrimonios no se conciertan más (como antes) entre los padres de los novios, y, horriblemente, más se hace en un cuarto de motel (donde por supuesto los padres están ausentes).. Me van a tratar de anticuado, pero si hubiera sido por mi madre yo no me hubiera casado con la que luego me divorcié.. Pero si hablamos mucho de esto nos van a tratar de “opresores de libertades individuales”. Mejor dejamos, ambos sabemos que tenemos razón..
                  Un gran abrazo fraternal deseándote mucha felicidad en este nuevo año.
                  Te mando el poema “Blas y Lorena” te va a gustar.
                  Raúl Daniel

                  Blas y Lorena (Historia real)

                  Increíblemente, entre tantos fracasados en el intento
                  de formar, de conformar una pareja estable,
                  ante ustedes me encuentro sencillamente feliz,
                  reconciliado con la humanidad y conmigo mismo,
                  y creyendo que sí, que es posible.

                  Ahora los veo tan enamorados,
                  tratándose siempre con dulzura,
                  pero sabemos bien que así no fue siempre.

                  Han pasado cinco años desde que los conocí,
                  tenían muy poquito tiempo de casados,
                  y los vi tratando de adaptarse a una convivencia
                  que la mayoría no ha logrado.

                  Los vi luchar como lo hacen todos,
                  queriendo vencer al otro, doblegar su voluntad,
                  especular en todo lo posible y forzar;
                  forzar hasta que se produce la ruptura.

                  Los vi separarse más de una vez,
                  porque las cosas llegaron hasta el límite
                  del maltrato físico, y hubo un día en que todo
                  parecía irremediablemente perdido.

                  La última vez que se reconciliaron y se volvieron a juntar,
                  pensé que iba a ser por un tiempo ínfimo,
                  que cada vez menos iban a durar;
                  ¡cuán equivocado estaba, pero qué bueno!

                  Cada día que pasa soy testigo del crecimiento,
                  y, porque suelo escuchar sus diálogos,
                  y porque también me lo suelen contar,
                  tengo bien claro lo que es su secreto:
                  Compartirse respetando cada uno
                  la individualidad de cada cual;
                  esto no es difícil si se otorgan ambos
                  los mismos deberes y derechos.

                  Tomaron el desafío de dejar de ser niños
                  y comenzar un camino de respeto y compromiso,
                  en esto se tuvieron paciencia y aunaron esfuerzos.

                  Entendieron que las diferencias son lo lindo,
                  lo que hay que disfrutar de la pareja,
                  ¡los dos iguales traería aburrimiento!;
                  se cedieron terreno mutuamente,
                  y, este acto inteligente fue premiado con muchas sorpresas:
                  ¡manjares nuevos a la mesa del amor!,
                  y aprendieron que dar es recibir cuando los dos son uno,
                  y tuvieron más ternura, más deseo, más pasión!

                  Descubrieron que la felicidad no se encuentra
                  al doblar alguna esquina,
                  sino que hay que construirla ¡con hechos!,
                  comprendieron que las horas que se pasan en la cama
                  son muy pocas, y más las que se duermen ¡que las del sexo!,
                  pero aún más se pasa trabajando, y los problemas son muchos,
                  ¡y hay que ponerles pecho!

                  Apostaron al diálogo y compartieron sus vivencias y deseos,
                  apoyándose y creyendo uno en el otro,
                  y, además de ser enamorados y esposos y amantes,
                  ¡se volvieron compañeros!, ¡compañeros de la vida!,
                  ¡y compañeros de los sueños!

                  Ya no se tratan de poner cadenas mutuamente,
                  ahora se ponen alas, las alas del aliento,
                  las alas del diálogo, las alas de la comprensión,
                  se cuentan todo, sin guardarse secretos,
                  los secretos son pesados hierros
                  que no dejan levantar la cabeza del suelo,
                  que siembran el alma de espinos y abrojos,
                  para un día tristemente darse cuenta de ¡qué,
                  hace mucho que no se miran a los ojos!

                  Y no fue el diálogo que empezaron y practican
                  lo más fundamental, otra cosa importante comprendieron,
                  entendieron que debían perdonar,
                  perdonar y perdonarse, porque ¡cualquiera
                  se puede equivocar!, comenzaron a ser razonables,
                  y más indulgentes con las faltas del otro.

                  El camino que hoy recorren es hermoso,
                  lleno de alegrías, lleno de risas;
                  con pausada firmeza y propósito,
                  haciendo todo con prolijidad y sin prisa.

                  Planean sus vidas como una sola vida;
                  pero sin dejar de soñar, ¡disfrutan cada día!;
                  la relación que tienen es una fiesta,
                  ustedes cantan y bailan al ensueño del amor,
                  ustedes cantan y bailan,
                  pero el que toca la música ¡es Dios!


                  Lee todo en: Poema Blas y Lorena, de Raúl Daniel, en Poemas del Alma http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-276648#ixzz2pNyS8UUx

                  • ClaudiaAlheli

                    Ojalá todos comprendieran que lo esencial en un matrimonio es la comunicación y el respeto.
                    Que hermosa historia, debe haber muy pocas con ese final, después de haber tenido dificultades, porque se opta por lo fácil... divorciarse!! para ya no pelear, y viene otro matrimonio, e igual, peleas, discusiones... y otro divorcio! y así, así van por la vida las nuevas parejas de jóvenes, no digo que todas, pero si un gran porcentaje.
                    Gracias por compartirme esta linda historia.
                    Un abrazo.
                    Claudia Alhelí Castillo

                  • Eugenio Sánchez

                    Yo nunca me imaginaba ese dolor tan grande que se siente al divorciarse, todos hablan que cuando esto o el otro no marcha bien lo mejor es separarse. Tu lo enfocas de tal manera que nos hace reflexionar


                    Tus letras son formidables amigo

                    Un abrazo

                    Eugenio

                    • Raúl Daniel

                      Eugenio: Para eso escribo, hermano poeta.. para eso.. para que gente inteligente como tú diga lo que acabas de decirme!!!!
                      Reflexionar.. leer.. hacerse sabio.. ¡ANTES Y NO DESPUÉS DE CASARSE!.. ¿Alguna vez se te rompió un pocillo de porcelana?, a mí sí, y, te aseguro que puse de mí lo máximo para repararlo, compré el mejor pegamento que existía.. pero lo que quedó fue un mamarracho.. (mejor hubiera sido que no se me cayera, ¿no?). Por favor, y para no tener que escribir todo de nuevo.. lee lo que le comenté a Claudia y el Poema "Blas y Lorena".. creo que te va a gustar..
                      Un afectuoso abrazo fraternal y deseos de mucho bien para este nuevo año en tu vida..
                      Raúl Daniel



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