Donaciano Bueno

Mi ciclo vital...

Cuando la tarde cae las flores se marchitan,
llega el amanecer y sus pétalos se inundan de la escarcha,
sale el primer sol de la mañana y sus hojas reflorecen
y nuevamente por la tarde languidecen.
Así es mi vida. Algunas veces mi cuerpo pide marcha
y otras, las más, presiento que dormita.

 

Navego entre las aguas procelosas
de mi tumultuoso océano personal e intransferible.
Por más que busco entre las rendijas de mis losas
no hallo ninguna que la pena merezca y eso es triste.

 

Mis ojos son el reflejo de mi alma
y mi alma lucha consigo misma inundada de recuerdos,
-en un intento vano trato de separar los malos de los buenos-.
pero, como siempre, después de la tempestad viene la calma.

 

Ya la tarde está al caer. Y el infinito
difuminado se refleja y languidece en mi mirada,
cojo mis bártulos y sigo andando despacito
a la espera de que quizás también amanecerá mañana.

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Una gratificante poesía has escrito hoy amigo Donaciano...
    Un placer leerte...
    Saludos de amistad y afecto navideño...
    Críspulo el Hombre de la Rosa...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.