walberto campos

¡¡Dime, mago celestial!!

Tranquilo silencio que no quiero interrumpir

ni en el más hermoso amanecer;

¡¿cómo es posible que un frío atardecer

quiera en mi largo sueño irrumpir?!

 

Mago celestial de pensamientos abiertos,

que permites formarse olas en el mar;

¡¿cómo es que será posible amar

allá en el valle de los muertos?!

 

Dime, mago, que a mi antojo me dejas

buscar como loco un incierto destino

y a veces tu mano no me echas.

 

Que no quiero batir un récord de quejas

por lo que del infinito cielo no vino

a caer en mis épocas derechas.

Comentarios3

  • Adrian VeMo

    Fantastico amigo Walberto.
    "mago celestial, de pensamientos abiertos"
    Te quedo bien. Cuidate. Un fuerte abrazo

  • Josue sz

    Me gusta el tema que tratas, los conceptos. Y le das muy buen toque poetico.
    Saludos

  • Zagreo

    El soneto está muy conseguido; pero, para un buen ritmo de éste, es necesario que las últimas palabras de cada verso sean llanas (con o sin acento) Walberto, un saludo.



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