Job Rodriguez

CAMINOS DE PICANTE Y MIEL

El arcoíris pinta el cielo triste luego de una lluvia de invierno

La ropa mojada acompaña mi lenta estancia…

Camino sobre los toldos de un parque que sabe lejano a casa

Algunas rosas brillan con los suaves rayos de sol

Y sobre ella las gotas del cielo llenas de ambrosía se deslizan por sus delicados pétalos decididas a morir

 

Una que otra piedra tropieza y chocan entre ellas a compas de mi torpe caminar

Los audífonos suben el volumen de las melodías a mi cabeza

Evitando que esta flote llena de tontas ideas

La anclan al suelo mojado, que deja ver reflejos poco deseados

Corre peligro de volar lejos de aquí y explotar cuando se acerque a la ardiente realidad

 

Las nubes cambian a escalas de colores, ahora más claras

La brisa hace alarde de su fuerte presencia sobre mi piel mojada

Unas hojas que cayeron de las copas de los arboles formando un camino muy marcado sobre el suelo

Algunas muy verdes, y otras que dejan ver su pesada vida que ha terminado

 

El tiempo se detiene, mientras las sombras de mis huellas se prolongan cada vez más

El segundo en cada cambio de canción, es una ventana rota que deja a los recuerdos escapar por mis ojos que miran al cielo en busca de la primera estrella

Cada día que pasa crece esta locura, y yo sigo buscando tus labios para que sean mi cura

Pero los días pasan ligeros sin tu abrigo…

 

Los pajaritos han comenzado a cantar y a volar, dejando una que otra pluma atrás

La lluvia se detuvo hace mucho, y el eco de las gotas ahora se transforma en vapor de noche

Las montañas al horizonte me antojan escalar por tu cuello y llegar a tu boca

Se me hace tan cercano el cielo en un acto prohibido por tabú, pintado en un retrato de “alta arte”

 

He llegado al final del parque, lo sé por la existencia de una banca especial, donde se podría decir que todo inicio

Me doy una vuelta para ver el camino que he seguido hasta ahora

No soy amante del pasado pero si de los buenos recuerdos que este me ha dejado

Me permite ver dos vagas siluetas hijas de ilusiones corriendo y sonriendo

Me hace sonreír por mis adentros

Ahora doy un paso más y termino donde todo comenzó

La música ha dejado un hueco de silencio, pero no hay señales de ninguna ventana rota que deje escapar memorias de un ayer

El silencio se apodera de mi cabeza, no necesito más los audífonos ni su función de ancla

Estiro los brazos, ha pasado un largo rato

Mi ropa se encuentra casi seca, y la brisa ahora es una agradable visita

El arco iris aun en lo alto y yo por los suelos esperando alzar el vuelo a un lugar mucho más lejano

 

“El camino nunca se detiene, y mis pies por muy cansados que se encuentren me empujan a seguir adelante, pasión ardiendo bajo mi piel, en un acto de destreza y quien sabe que…”



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