Lain Lamed

Pequeña altanera

 




Agradezco el milagro de tu cuerpo como melodía que deciende tus praderas.

 ¿Me pregunto si los arboles se inclinarán ante ti para admirar tu belleza arrojando a tus pies su solemnidad?
 ¡No lo creo, los arboles no se humillan ante nadie!

 ¡Eres mujer!
Como la negrura de la noche; pero  soberbia y altanera como ninguna.

 Erguida sobre tus atributos proclamas tu divinidad al mundo mediante dulces pregones, equiparandote con la aurora; orgullosa en sobre manera de tus dotes.
 
 ¡Baja de tu pedestal princesa!
Aunque eres reina no hay cabida para ti eentre los angeles; tu puesto esta entre los mortales aunque tus infulas esten por encima.

 No me mires así mi linda, yo solo soy tu poeta (No tu jueguete y mucho menos tu mendigo)

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Gratificante la lectura de tu genial poema amigo Lain Lamed
    Saludos sinceros de amistad
    Críspulo el de la Rosa



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