Norian

Espanto tu soledad


Llego a tu rescate, llego a tu encuentro. Trepo por tus sabanas, escalo en tu pecho, salto hasta tus tibios mares, mesclando la realidad con los sueños. Me miras, te miro; me muerdes, te beso. Me halas hacia ti, me envuelves en tu fuego.
Busco el movimiento de tus caderas y los jardines de tu cuerpo. Tus colmillos se aferran a mi pecho, tu mirada se clava en mi mente; te extremeces en mis manos, tiemblas y te retuerces. Mis labios acarician tu cuello dejandote sentir la calides de mi aliento; un poco más abajo mi piel busca la humeda hendidura que me lleve a tus adentros; abres las puertas de tu alma, soltando tu aroma al viento.
Explorando las profundidades de tu carne, cabalgo encima de tu lecho. Hundiendome en la calides de tu vientre, me encuentro un par de piernas rodeando mi cintura, mientras me acerco al movimiento de tus caderas. Te extremeces en mis manos, te retuerces de placer bajo mi pecho; me deleito en tu mirada mientras fieros gemidos escapan de tu garganta. Sube la la miel de tus manantiales hasta desbordar en tu entre-pierna miro tus gestos de placer y el climax rebasando tus barreras. bajan tus mareas luego de reventar en la arena; se sacia tu sed y se calma tu fiera interna, satisfecha de placer y ahora con mirada serena, luego te duermes en mi pecho mientras mis manos juegan en tu cabellera.
Escrito por: Norian



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