LAURA ZYANYA

Muriendo



Rodéame con tu silencio
como una sombra luminosa,
de espaldas al viento
camíname el pensamiento
como lluvia de fuego.

En tus ojos vacíos se adivina
el paisaje que temen los desterrados
y no he sabido detener mis pasos,
voy a ello como sedienta 
al oasis que no existe.

Eres un sol que me ha enceguecido,
rodeada de oscuridades 
he podido mirar en ti, dentro, 
miénteme entonces, hazlo sin remordimiento,
muerte disfrazada de vida.

Es en la comisura de tus labios
donde resbala el veneno
que se ha anidado en mi alma,
me ha penetrado por la boca abierta 
mientras repetía tu nombre.

El mar embravecido estalla
y no permite ningún otro sonido.
Calla entonces... Déjame escuchar
en tus besos como se me escapa, 
amándote, hasta el ultimo aliento.

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Comentarios2

  • Criticón

    Bueno trata de una mujer que esta muriendo de manera desordenada, si de amor por ese que no se le ve el alma en los ojos y tiene veneno en su boca, pero la mujer es controladora pues aún muriendo le dice y da ordenes que él debe obedecer y cuantos hombres obedecen a una mujer y cuantos si la ven morir de amor?...
    Bueno antes se calificaba del 1 al 10 te doy un 8... te he quitado dos puntos porque si esta un poquito como confuso...

  • la negra rodriguez

    buscando el oasis que n o existe y en vez de agu encotramos veneno, muy bello poema Laura , que gusto leerte.
    besos.



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