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Cumbre Desierta

Cada día más huraño entre sombras y celajes,

relampagueantes centellos de escabrosa vida.

Pendiente infinita de vertiginosa envergadura.

Arrastro los pies como quien lleva un fatigoso lastre.

Meseta inalcansable del alpinista que la cumbre  busca.

La cima inexorable de lo que recuerda fue el oasis del

destino pendiente a realizar. Para solo encontrar el páramo

de lo que fue, la cúspide tan deseada y esquiva ahora sombría es.

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un grato placer leer su genial poema amigo Roma Otrerum
    Saluidos españoles de amistad
    Críspulo



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