Esperpento

Epílogo

He aquí la Muerte,

sola en mi cuarto,

y he aquí uno mismo.

 

Si para bien o mal ya poco importa,

llora más Ella que yo mi propia pena.

¿Cómo será morir con diecinueve años?

Ya no da miedo.

No me da miedo...

 

Y en mi soledad hay un mensaje que nadie capta,

tal vez un sendero que nadie ha visto,

 

pero ya poco importa, 

he aquí la Muerte,

sola en mi cuarto,

y he aquí su abismo.



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