Elida Isabel Gimenez Toscanini

Todo verdor perecerá



Los árboles yacen

amontonados sobre la tierra extendida

Talados, sus troncos lucen desnudos

sangrando al cielo sus cortezas heridas

Por ellos circuló añares la savia fresca

Al suelo están las  ramas,

ramas tupidas en  que anidaron

trinando sus bellos cantos,

bandadas de zorzales y colibríes

Si hasta  el hornero construyó su nido

revoloteando  de rama en rama

Trayendo el barro firme

en su hacendoso pico

Tanta vida que despertó mis días

Colmó  de aromas mis largas noches

Cuando entre arrullos  tú me querías

Bellos días, ardientes horas

en que  la Primavera  florecía

La lluvia nos sorprendió un día

mientras  nosotros bajo sus copas

con tanto amor nos guarecíamos

Verdes arboledas que esconden secretos

Y  la ternura en nuestras poesías

Hojas caídas, frondosos árboles

Ayer erguidos

Testigos de  llantos y risas

dulces  promesas dichas

Inciertos días en que tallé con ansias

sobre sus  troncos gruesos

tu nombre y el mío

Adiós arboleda y flores mías

regadas de sangre,

Savia fresca derramada

por  la tala sin piedad

en  sus cuerpos declarada

Verdores que cuentan al oído

remembranzas de aquellos días

El tiempo se llevó sin prisa

ardientes abrazos, mi tibio pecho

tímidamente en tu pecho escondido

El tiempo pasa y nada queda

porque siempre llega el olvido

Es la tierra  generosa,

una madre amorosa

que guarda eternamente,

 el amor que late y late

en lo profundo de su alma

sin extravíos 

Elida Isabel Gimenez Toscanini

 

Comentarios2

  • Maria Isabel Velasquez

    EL AMOR ES EL MOTOR DE LA VIDA... A MEDIDA QUE VA PASANDO EL TIEMPO... LO SENTIMOS CON MAS FUERZA
    BONITA NOCHE
    ABRAZOS DTB

  • Poemas de Pepita Fernández

    BELLO POEMA , BELLA REFLEXIÓN que comparto en pleno
    abrazos , querida poetisa!!!MIS FELICITACIONES



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