derrick

Momentos de impacto

Me siento usado, sucio, atado, abandonado, vomitado, roto.

Asustado, moribundo, drogado, enojado, abatido, seco.

Sudado, mal tratado, obligado, nauseabundo y frágil…

Cada palabra que escupes desde la garganta atraviesa mis pestañas... Y aún así, a veces llegas a la retina. ¿Eres el mismo?... Vendido, necio, estúpido, miedoso.

Porque estoy tan cerca, tan cerca que me llega toda esa basura a la que llamas palabras… Y te gusta oír que mi voz se haga chiquita, mientas tu ego crece. Basura, peste, rata.

Puedo definir como un momento de impacto a la reacción del espíritu ante un hecho desastroso que marcará nuestro destino por el resto de la vida… Degollado, ahorcado, mutilado, tieso. 

Y entonces… Te paraste frente a mí, y descubriste que ya no te importa nada… Que tu vida sigue y que puedes tomar mi espalda y arañarla cuando quieras… Y dijiste que la basura que digo sobra, porque no importa! Porque solo importa lo que dices tú…

Pero me encontraste libre, no lo viste, pero era libre. Esta es la indirecta más directa… Pero no importa ya, no tengo nada que perder, cuando tú con tu asquerosa actitud me perdiste hace mucho, tal vez en un juego, tal vez mientras aspiras mi olvido con tus amigos. 

Me perdiste y eso es algo con lo que vivirás siempre, cuando me busques, cuando te acerques, mientras buscas una escusa ABSURDA para hablar conmigo. Sé que me quieres, pero no de la forma adecuada y eso me avergüenza. Tirado, mojado, húmedo, aplastado. 

Sé que le pones mi cara a su cuerpo. No preguntes como lo sé, pero lo sé. Y entre toda esa mierda lo único que me alegra de verdad es saber que no me importa… Que ahora empecé a inyectarme una nueva vida y me fumo tus recuerdos… Recuerdos que se difuminan cuando inhalo.



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