cruzdehierro

Tengo el destino en mis manos

No tengo con que pagarle a Caronte

no me encuentro, estoy atado a una selva de cables

reto al destino, contradigo la suerte

niego a la muerte misma, no pienso pagar por ella.

 

Cierro los ojos,

veo el mar

veo un nido, está formado con palos y piedras

estrangulo al conocimiento, y me dejo llevar por las emociones.

 

Pego un salto gigante

tomo el destino en mis manos

caigo a un barranco, sobrevivo

y de nuevo estoy en mi almohada.



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