Yo sé que ver y oír a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía,
a una región esquiva y desolada.
Lo que he sufrido y nada todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir, el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.
Me callaré, me apartaré si puedo
con mi constante pena, instante, plena,
a donde ni has de oírme ni he de verte.
Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adiós, amor, adiós, hasta la muerte.
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Autor:
chebastian97 (
Offline) - Publicado: 21 de abril de 2013 a las 12:39
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 27

Offline)
Comentarios1
Es un poema en honor a Miguel Hernández, poeta de mi tierra, Murcia, y lo he subido porque me encanta y no estaba.
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