asierolea

Amor, tristeza, odio.

Yo muy triste la miraba,
mil perdones me pedía,
no hice caso, yo lloraba,
desesperado, gemía.
Ella suave susurraba
que hizo mal, que lo sentía,
no sé por qué yo pensaba
que el dolor no volvería,
pero entonces recordaba
mi tristeza cada día,
que ella siempre me dañaba
pese a que yo la quería;
recordé que me dejaba
el alma negra y sombría,
recordé que me insultaba,
después lo que yo sufría;
sentí cómo se escapaba
de mi alma la simpatía,
noté cómo se esfumaba
cada gramo de alegría
y mi amor se transformaba
en puro odio y apatía;
vi cómo ella me imploraba...
nunca la perdonaría.

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un genial y hermoso poema amigo
    Saludos y amistad



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