Miguel Eduarte

Destellos del Corazòn

Destellos del corazón

 

Entre la muchedumbre de rostros y minutos que se han ido

y  en las brisas frías de algunas tardes grises,

hemos olvidado a veces a que realmente hemos venido,

todo lo hacemos  cotidiano, dulce y triste al mismo tiempo.

Milagrosamente, sin pensarlo y sin quererlo,

a veces nacen en nosotros, unos pequeños destellos,

que empiezan en una sonrisa,

se entregan en un abrazo y se van a dormir en los sueños.

Nacemos y vivimos en cada detalle entregado,

porque dormido  estamos siempre

cuando no fluyen los sentimientos:

La bondad humana, el cariño, el gesto,

siembran en cada trocito un mosaico de espejos

que reflejan lo mejor del alma,

orgulloso, generoso y  sin defectos.

Todo tuyo, de nosotros y de nadie

todo pasa como debe pasar el tiempo,

no se queda  pero fluye en nuestras venas con afecto.

Lo que ha nacido de mi para ti en este día,

de un desconocido soñador despierto

es lo que realmente somos todos,

somos niños, somos caricia, somos inocencia

somos vidas sin nombres ni etiquetas

que olvidaron como sembrar destellos.

 

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