alma

Para el descanso de mi alma



Se me hace irresistiblemente increíble

Que a un condenado a muerte

Se le obligue a cargar la cruz

En la que va a ser clavado.

 

Más si este no es un ladrón ni un asesino

Más si aquel solo traía consigo la palabra

Y nos enseñaba a ser hermanos

Y a lavar las heridas que llevamos clavadas.

 

Es un problema de fe

Cosa que puedo decir

Me hace tanta falta.

 

Y en su trayecto cayó tres veces

Y tres veces se levantó para continuar su marcha.

 

¿Qué opinaba el pueblo de esta forma tan cruel de tratar a una persona humana?

¿Sería tanta su saña?

 

La fe mueve montañas

A ella invocaré esta oración

Para el descanso de mi alma.

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.