Isaac Eduardo

Niña de mis Sueños

 

Esperanza, brotas y te alejas,

            Te has llevado mis sueños,

            Y me has dejado mis quejas;

¡Vete! Pués no soy más,

De mi alma... el dueño...

 

Estoy perdiéndote, esperanza,

            Porque quizás, hasta hoy,

            Solo las lágrimas yo,

Conozco... como su camino... su lanza...

 

Quisiera escuchar los latidos,

            Que brotan de tu corazón,

            Al menos, ver tu sonrisa en tus labios,

Con mis versos, cuando besan tu mente...

 

Y hacer vibrar tu alma,

Como tanto lo deseo... con mi poesía.

 

Sé que un día llegará, aunque no (lo)  dudo... poco...

El momento, en que te voy a encontrar,

En que tú, de quién tanto he escrito,

            Al fin, puedas estar a mi lado...

 

Esperaré paciente, con mi alma en mi pecho,

Aunque me cueste la vida... lo haré...

            Sentiré tu calor, tu encanto...

            Y te daré... mi amor entero...

 

¡Versos! ¡Convenced a su alma!

Pues aunque no la conozca,

Siento que la mía... la ama...

 

Y que al verles a vosotros, versos;

Pueda ver mis ojos, mis pensamientos,

Aún imaginándome, aún soñándome...

            Hacédlo. Ya la soledad está matándome...

 

            Esperanza, tú me dices que la encontraré,

Tú me cuentas, pero no me enseñas;

Así, no sabré lo que haré,

            Cuando la vea, cuando la tenga...

 

¡No voy a dejar de imaginarte!

Donde quiera que te encuentres, estás en mi mente;

En mi alma, aunque te vea sólo en sueños,

Puedo sentir tu piel, tan suave... tan tierna...

 

E imaginar tus ojos, que le roban el brillo al sol,

Que iluminan, hasta al día mñas gris;

Combinada con tu sonrisa, que alegra todo,

Todo cuánto está cerca de tí... de tu ser...

 

... Imaginar un beso de tus labios,

Soñar con el suave toque de tus manos;

Que se toman a las mías, esas noches frías,

Deseando verte, anhelando tenerte cerca...

 

Niña de mis sueños... aun sin yo tenerlos,

            tú vives en ellos;

Eres el mayor de mis dulces anhelos,

            Y el más grande tesoro que espero...

 

Por tí, este poema fuera interminable,

Y acabaría, hasta que la muerte nos separe...

            Pero debo conocerte... niña de mis sueños...

Comentarios1

  • Isaac Eduardo

    Hey no entiendo a q t refieres con lastimero viejo, no es mi culpa estarme muriendo por ella...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.