MODESTOELPOETA1953

DIALOGOS, CON MI REREBRO

 

Esta  mañana me preguntaba,  por los circuitos de mi cerebro  por dónde camina mi sexo,  mientras  paseaba  un rato, en bicicleta

Y me refería  á todas las ramificaciones, que  denominan la palabra sexo aunque una  ya,  está dormida y  solo la vista  lo divisa

Hay  circuitos en las minúsculas venas cerebrales que mueren  sin remisión,  dentro del cuero cabelludo, aunque  ya no tenga,

Casi  ni pelo,  pero también paso de ese peinar que antaño dominaba, mi coqueta  galantería  y que ahora también,  está dormida…

 

Son los años, aunque me considero joven,  jovial  y  altivo  pero las cosas y  casos no las podemos manejar, a muestro antojo  ideal  

¿Qué piensas de Modesto cerebelo, cuando te miras al espejo?  ¡Nada en especial, es un caminante de la vida que ahora rueda, con alegría!

Eso creo  yo,  aunque muchas caídas tienen la  moral de sus cédulas y las supera con el espíritu del  dinamismo con su deporte, tres horas diarias

Después  descansa todo el día, enfrente del ordenador y en el sofá, meditando y esperando que el día se apague para dormir, si  se puede…

 

El rio cerebral quiere hacer un atajo, por donde se posa la esencia  negra,  si  pudiésemos  hacer un puente, quizás  apoquemos  sus heridas

De acuerdo mañana reunión cerebral,  cuando despierten las cedulas del soñar  y este más descansado el cuerpo, de nuestro amo y señor

La verdad es que se merece la ayuda del diagnostico que todos nuestros circuitos,  ya que somos el elemento que mueve todas, sus salidas

einline;">Sin  cerebro el cuerpo humano no tendría vida,  aunque respire el corazón y el espíritu habite d entro de todo su ser  somos,  su  motor….

 

Una  ciudad llena de carreteras venales, que circulan sin parar alimentando  hasta el oxigeno de todo su dilatado  é incansable,  respirar

Y  él lo sabe lo intuye,  mientras escribe el camino de sus días, sean para bien ó para mal ya que nos hace trabajar á destajo, el poeta del carajo

Pero  al menos el hombre reconoce, que sin nuestra ciudad el no sería lo que  es ¡Os estoy escuchando en la radio de mi silencio  y lleváis  razón!

Sin  vuestro cerebelo mi vida, no sería  vida ni nada y os doy las gracias á todas las tripulaciones  y venitas minúsculas  que componéis, todo mí  seso…

 

Ya  que son los llamados sesos, los que hacéis la función  de más importancia de todo el cuerpo humano,  un  complejo  lleno  de vida  mientras  

Dios  quiera  darnos la licencia terrenal,  en la existencia  por donde la fe  aflora en los caminos divinos,  llenos de ternuras que  brotan del corazón,

Si  Modesto pero sin nuestros circuitos, ni el corazón ni nadie podría sobrevivir,  no se enfadéis  cerebelos  míos que os adoro y os quiero, de verdad

Es que á veces divagas, mi señor  y dices lo que  la ciencia no admite porque somos los que  hacemos, con la bomba  del corazón el rio, de toda tu ilusión…

 

Me gustaría pasear por  vuestro sensible y delicado poblado y perdonarme por no saber cuidar el cabello y quizás por eso paséis más frio, en los inviernos

No te preocupes poeta, escritor que cuentas tu vida, como la sientes  y nosotros te ayudamos desde nuestra ciudad,  á que fluya la fuente de tus musas,

Os  entiendo  y os siento,  pero me gustaría mirar hacia dentro con las retinas  de la visión,  para ver vuestra fabrica del seso el  cerebelo, de  mis sueños

Vivo en un sueño constante, por el regadío de vuestras ideas,  que intento explicar lo mejor que puedo, para que se entienda lo que dicen, mis líneas….

 

¿Dialogo,  con mi cerebro? Quizás este ido del perol,  pero nada más allá, solo son inspiraciones que dibujan las cedulas de mi viejo  y delicado,  cerebro

¡No digas eso Modesto, ni lo pienses que detectamos tus sentidos en nuestros circuitos  y nos quitas la moral! Otra vez  perdonarme  no  sé, lo que digo

Si lo sabes filosofo  de tus cuentos, pero no te lo tomamos á mal  ya que de nosotros también por no decir todos, salen las líneas  que  trazas en  tu lienzo

Bueno ha sido un placer, intentar comunicar  el interior de mis sesos, por donde se distribuyen todos los latidos que el corazón alimenta, con su oxigeno…

 

¡Si  me  he salido de lo real,  que perdonen  los escépticos,  pero me  he  dejado llevar  por lo que  desea  todo mi aliento, hacer un viaje por el pueblo, de todo mí seso!

 

 

Modesto Ruiz Martínez / viernes, 30 de octubre de 2009

 

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