Ana Maria Delgado

EL VUELO DE LA GOLONDRINA

A  veces siento que caigo en la nada

me siento infértil,

 vana e inútil,

y la confusión me diseña a su capricho

pierdo mi esencia,

me torno lúgubre,

endeble, distante, artificial

 

A veces me siento liviana, vacía

y el viento me arrastra

en medio de la lluvia y la borrasca,

y al filo del colapso y las tinieblas infinitas

imploro asome la sutil aurora

para dejarme narcotizar 

por sus sedantes brazos.

 

A veces me embriago contemplando 

el hábito blanco 

que  fortuitamente tapiza la montaña espléndida 

y escucho su rugir irritado 

mientras su fumarola oscura crece

y en ella encumbro mis sueños y esperanzas.

 

A veces

mi casa se vuelve silenciosa y diáfana,

el miedo y la tristeza me asedian,

me siento débil y mareada

mientras  baila en mi lengua la saliva amarga.

 

A veces mi jardín perfecto

se convierte en laberinto interminable

oloroso a oxido y humedad insoportable,

y cuando el color de las flores me lastima los ojos

escapo presurosa hasta las sombras.

 

A veces revivo

cuando mi perro leal

descansa su cabeza en mis piernas

y con sus ojos húmedos y brillantes

contempla mi corazón atormentado,

y compasivo pasa su lengua por mi mano

lamiendo mis martirios.

 

A veces

dejo que la lluvia 

lave mis irracionalidades y congojas

e irrigue y humedezca mi razón,

aspirando crezcan 

la pasión, la justicia y compasión.

 

A veces anhelo que mis pies

dejen de tocar la tierra,

para caminar decidida

entre las copas de los naranjos en flor,

olvidando mi lado oscuro y vergonzoso

y sepultando mis desagradables vacilaciones. 

 

A veces quisiera que mi corazón descanse

para matar mis rencores y confusiones

y olvidar por un instante

que el cuerpo es piel, carne, huesos, sangre…

que se van secando

al volver significativas las frivolidades. 


Tal vez agonizando un instante

con el  inerte cuerpo cayendo en el abismo

me sea posible el privilegio

de concebir la vida 

como una fecunda y solemne finalidad .

 

POR: ANA MARÏA DELGADO P. 

Comentarios8

  • El Hombre de la Rosa

    Genialmente escrito tu hermoso y bello poema amiga Ana María Delgado.
    Un grato placer su lectura
    Saludos de sincera amistad

  • Joseph Mercier García

    Perfecto. Un estilo genial, pulido y sensacional. Fue un gustazo leerte y va para favoritos. Bella composición y buen sabor de boca para el que lo lee. Espero poder deleitarte por igual con mis escritos y recuerda que siempre puedes encontrarme en www.josephmercier.es,

    Un abrazo,

    Joseph

  • flabio marti

    me gusta ese estilo de escribir Ana
    siempre me llamo la atención y quise aprender de el
    saludos

  • Alejandro O. de Leon Soto

    Bella manifestación poética en prosa.....bien escrito y grata su lectura.......abrazos ANA

  • Maria Isabel Velasquez

    ESTIMADA COMPATRIOTA ... BELLA FORMA DE EXPRESAR ESOS DÍAS QUE A VECES NOS HACEN DESEAR VOLAR AL INFINITO SIN PENSAR
    VER ... SENTIR ...
    ME ENCANTO ENTRAR A TU SITIO
    LINDO DÍA
    ABRAZOS DTB

  • joaquin Méndez

    ! GUAU! ¡QUE SUSPENSE!
    ///CUANTA INCICNITA.
    ///QUE BELLAS LETRAS.
    ABRAZO.

  • Francis Mota

    Mi poeta preferida... me encanta la forma que versa..
    mi cordial saludos

  • Criticón

    Un bello pioema!
    Bueno si que tiene un estilo propio eso gusta, la vi en campo a un distancia un volcan, un poco triste caminando y de pronto flotando sobre esas hojas con un poco de nostalgia, pues recuerda su lado oscuro, que no se de que se trata!
    Pero es reflexivo e introvertido, como un juicio de si mismo para poder levantarse y luchar de nuevo...



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