Phoeta Anhonimo

Phoema XXIV. Se me desvanecen las palabras.

 

 

 

-Ecos-

Huellas sobre el agua
de una piedra fugitiva
por una lágrima sólida
perdida en la conclusión
de un sonido hiriente
al perder las palabras
entre pedazos de historia
ahora presentes y
mañana ausentes. 

-La voz-

Escrita de entre el fuego,
entre la quemadura del silencio
hasta los confines del vacío
derramados por la tristeza

-exhalada por la lluvia
inherente en la búsqueda de la muerte 

¡al perderte, al perderme!

al perder la vida de entre las cenizas

al polvo de cuentos fallecidos
cuando más se nos desvanece la vida,
de entre la punzada del exilio
hasta la pérdida de libertad
en la opresión de castigarnos
con el fuego de nuestras palabras.


-El adiós-
Y se nos pierden las huellas
sobre charcos de lágrimas

y
el
metálico charco
de nuestra sangre
a fuego
de una herida
¡aún abierta!
tristemente
inalterable
en el tiempo,

cuando nos reiteramos un beso

y una palabra adolorida
en la fugacidad de nuestra alma...

adiós... vida, muerte; adiós...

 

 



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