Federico Mendo Sánchez

MUJER PROHIBIDA

 

Ha nacido un amor porque negarlo,

pues tiene el corazón hecho pedazos,

amo una vez con pasión y sin sentido,

pues le pagaron mal en ese camino.

 

Hoy quiero decirle que curare sus heridas,

con la piel de mi corazón amante,

volverán de nuevo las nuevas golondrinas

a posarse en su alma de buen amante.

 

No dudes en amarme vida mía,

con la pasión más tierna de esta vida,

quiero las noches de amor con alegría,

para poder curar todas tus heridas,

 

Es un sueño quizás lo que me pasa,

pues siempre fuiste la mujer prohibida,

siento pasión cuando estas en mis brazos,

siéntete mujer, oh, mi diosa amada.

 

Que te dirán hoy viéndote alegre,

sin derramar lágrimas por un amor fortuito,

eres mi ensueño, eres mi alegría,

eres el bien que vino del cielo bendito.

 

No olvides de nuestras noches de amor,

ni de los momentos que enloquecí tu cuerpo,

te llene de pasión hasta causarte dolor,

pero es que en verdad tu amor es mi alimento.

 

Vivamos este amor con entusiasmo,

y nunca dudes de este amor sincero,

pues quiero que sientas en todos tus orgasmos,

toda la pasión que llena un amor verdadero.

                               22 agosto 2012  

 

 

Comentarios2

  • Winda

    Bellas letras, es un gusto leerte



    Saludos

  • Hugo Emilio Ocanto

    Te felicito por tu poema Federico. Excelente Un abrazo: Hugo

    • Federico Mendo Sánchez

      Gracias por pasar por mis versos y dejar tus huellas
      felicidades



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