Ana Maria Delgado

AFERRADO A LA CINTURA DE LA LUNA

 

Doblega su mano brusca sobre el blando papel

mientras la mustia luz de la vela desgastada roza su cuerpo,

traga saliva con fuerza, menguando su rabia

pretendiendo esquivar el tormentoso bullicio exterior,

y ancla su mirada en la leve tela de la cortina inmensa,

por donde lentamente penetra la naciente luz.

 

 

Somnoliento….

debilitado, agotado por lo común

por lo de hoy y de ayer,

por lo diario y habitual

por lo normal….

 

 Agobiado por la lluvia y el frio,

mortificado por ecos ilógicos y estridentes,

por el hambre erosionando su estomago

y el cansancio pesando en sus gruesos muslos…

 

Descansa los ojos… huye, en delirio…

hasta estar ausente de todo…

viaja ... libre … liviano…

hasta encontrar rezagos del antaño feliz

… allí donde le esta permitido

aspirar el sutil perfume

de esa floreciente piel …

llega al borde de esos cálidos labios,

saborea placenteramente, sin prudencia

el exquisito y suave licor agridulce

… absorbe su interminable fuerza primaveral, revive.

 

Ya no son vanos recuerdos

….puede ver, tocar, sentir,

 oler a saciedad la almizclada cabellera,

se deja atrapar por el brillo iridiscente

de esos ojos azabaches. 

 

Siente la frescura de esas dociles manos,

 deambulando ávidas por su cuerpo,

….como testigos…

la lluvia, el viento, el te,  las rosas, el fuego

….su pudor, su timidez,

ella  rindiéndose…

ella, su entrega, su remedio predilecto.

Comentarios5

  • Hilgava

    Que hermoso poema, me ha gustado mucho.
    Saludos!

  • Ramón Merino (porore)

    bailando con los sueños
    al compas de los recuerdos


    preciosa

    un abrazo

  • flabio marti

    saludos Ana, que bella forma de escribir

  • ☼ G U E R R E R O ☼

    Me encanta cuando escriben algo que incluya a la luna.
    saludos y bendiciones.

  • V T SOLANO



    Siente la frescura de esas dociles manos,

    deambulando ávidas por su cuerpo,

    ….como testigos…

    la lluvia, el viento, el te, las rosas, el fuego

    ….su pudor, su timidez,

    ella rindiéndose…

    ella, su entrega, su remedio predilecto


    Total entrega sin condicion

    Saludos
    Victor



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