Gustavo Soto

Dulce muerte


El din don dan de las campanas no cesa
Por doquier se venden flores y velas
flores y velas para los ataúdes decorar
Tiempo después, estarán marchitas,
como los fríos cuerpos postrados.


En la hoya de blanco marfil,renaceran las flores cargadas de recuerdos,la ultima no marchita.


¡Oh, muerte,
triste como la vida!,
aunque al final
todo sea un fugaz recuerdo.


Oh! Muerte el final de la vida
Pero más allá existe otro comienzo...


Otro comienzo,
el comienzo el Gran Viaje
hacia la celestial morada



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