gerardo villalobos

Ay! Amor Precavido, Amor Verdadero

 

La viuda desconsolada

A un año de su partida

Tropieza un arca cerrada

Con una llave en su orilla

 

La abre cuidadosamente

Y descubre en su interior

Una carta y lentamente

Su contenido leyó…

 

Examina el manuscrito:

 

Si llegase la postrera

Muerte vil a palidecer

Este cuerpo; de anatemas

No vayas a desfallecer

 

Dale sosiego a tu llanto

Para que puedas vivir

Nunca te olvides de mí

Pero no recuerdes tanto

 

No me llores vida mía

Que en el muelle de los cielos

Con amor de terciopelo

Danzaremos de alegría

 

No me llores corazón

Aunque el dolor es común

Dales a mis hijos un

Padre con buena intención

 

Ya no pierdas mas el tiempo

Te queda una vida entera

Ve y camina con mi venia

Avanza al compás del viento

 

Que no sufran mis poyuelos

Que sean entes de honor

Y orgulloso desde el cielo

Les daré mi bendición

 

Se feliz, que en los luceros

Nos volvamos a encontrar

Y a la luz de todos ellos

Fundaremos nuestro altar.

 

La joven viuda enlutada

No paraba de llorar

Se mostraba consternada

Y sin dejar de abrazar

La carta que ha desgarrado

Su corazón al azar

Y que a la vez le convida

En vientos de navidad

A, de sus penas por fin

Para siempre renunciar

 

Sus pequeños la observaban

Con dulce y tierno mirar

Mientras los acariciaba

Les narraba la verdad

 

Y sentían que sus tantas

Desconsoladas quimeras

Poco a poco se marchaban

Escoltando las de ella

 

Enjugándose las lagrimas

La mujer tendió a cantar

Con sus hijos abrazada,

Esta canción familiar:

 

Desde el momento primero

Hasta el último y final

Esto si fue amor del bueno

Esto es amor de verdad

 

Esto si que fue un te amo

Esto si que es un te quiero

Ay! que amor más precavido

Ay! que amor tan verdadero

 

 

Gerardo Villalobos



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