Poeta2007

Futura esposa mia Claudia Sucely Castillo Castillo

Antes de escribir esta carta me pasé mucho tiempo pensando en la forma en que te conocí y no olvido nunca esa menuda figura que llegue a amar,

Tampoco olvido esa canción de amor que sonó en la radio en el preciso momento cuando estreché tu mano el dia que me dijiste que si.

Tampoco olvidaré esa mirada triste, inocente, y esa voz tímida que respondió a mi saludo.

Mucho menos cuando una voz en mi interior me dijo “esta chica es mía, solamente mía”. (Título de la canción que sonó en la radio cuando nos besamos por primera vez).

Cuanto tiempo ha pasado desde aquella ocasión en que te declaré mi amor por ti y la sonrisa que apareció en tu rostro al ver mi innegable nerviosismo.

Cuanto tiempo ha pasado y que en realidad es poco en comparación de lo que nos falta aun por vivir.

¿Recuerdas esas primeras cartas que te debería dar?

¿Recuerdas como tomaba tu cuello suavemente para demostrarte que conmigo estarías bien?

¿Recuerdas esas noches que pasaba por ti al trabajo y tomados de la mano íbamos rumbo a la casa donde vivías?

¿Recuerdas esos atardeceres, en que abrazados a la cobija del sofá descubrimos por primera vez nuestros impulsos contenidos, y que sin miedo alguno nos identificamos más al dejar que estos salieran al sentir nuestros cuerpos unidos?

Como olvidar la silueta de tu figura que con mis manos descubrí al recorrer tu cuerpo y que sin protestar dejaste que lo dibujara en mi corazón y en mi mente.

¿Recuerdas como conteníamos nuestros deseos de estar juntos y fundirnos en una sola persona?

Pero lo que mas recuerdo es el momento mas sublime, al ver tu cuerpo desnudo y el contener ese deseo indomable de poseerte, al tocar tu cuerpo suave y terso como la misma piel de un ángel.

¿Cuántas veces tuve la oportunidad de tener tu cuerpo totalmente virgen y casto y sin embargo el recuerdo familiar te impidió entregarte a mí con la misma pasión que se consumía en mi pecho?

Sin embargo eso fue motivo para desearte más y más en forma incondicional.

¡No lo olvidaré nunca!

Como tampoco olvidaré esa abundante cabellera que realzaba más la belleza de tu rostro.

No olvidaré ese caminar delicado y que con pasos firmes te dirigías a tu destino sin imaginar que detrás de ti te seguía para admirarte.

No olvidaré tus pantalones ceñidos a tu cuerpo que dejaban ver esa bella figura esbelta que con la vanidad de toda mujer se ha propuesto a conservar y déjame decirte que lo has logrado.

No olvidaré los interminables minutos que dedicabas para tener un rostro maquillado y unos labios bien delineados como una provocación a morderlos y sentir su suavidad.

No olvidaré esa figura que se presentaba frente a mi para decirme con una sonrisa angelical.

¡Estoy lista amor!

No olvidaré los momentos tristes que pasamos, cuando por razones familiares tuviste que separarte de mi lado y tener que irte de nueva cuenta a tu lugar de origen.

Sin embargo no fue obstáculo suficiente ya que mi deseo de tenerte siempre conmigo fue tan grande que a donde fueras ahí estaría siempre.

¡No lo olvidaré nunca!

Todavía viene a mi recuerdo ese camino que domingo a domingo recorría y solo con la ilusión de verte llegar a mi lado, extender tus brazos invitándome a refugiarme en ellos para decirme a mi oído

¡Hola amor!

Con esa forma tan especial de decirlo que para mí se volvió indispensable escucharlo.

El despedirme de ti para regresar a casa con la satisfacción de haberte visto una vez mas representaba para mi una larga semana en espera de volverte a ver y con la seguridad de saber que tú me esperabas con la misma ansiedad con la que llegaba.

Cuantas veces soñamos con hacer nuestra propia vida juntos y a nuestra manera.

Cuantas veces soñamos con estar siempre juntos.

Cuantas veces hemos soñamos con llegar juntos al final de nuestra historia.

Cuantas veces hemos soñado con ver a nuestros hijos grandes exitosos e independientes.

Cuantas ilusiones depositadas y basadas únicamente en una simple palabra pero que representa el motor que mueve tu vida como es el amor.

¿Recuerdas el día que nos comprometimos?

Con cuanta ansiedad esperamos el momento recuerdas los días que faltaban para que estuviéramos unidos de por vida y a pesar de ser pocos se hacían eternos como una enfermedad que no se cura.

Cuantas noches pasé contando los días y las horas para que por fin sin tener que dejarte volviéramos a estar juntos.

¿Recuerdas como nos pronosticaron aburrimiento en tan poco tiempo porque eso es común que pase?

Sin embargo a pesar de todo este tiempo aun siento la necesidad de verte con ansiedad cuando llego a casa.

De que manera puedo pagar el hecho de que abandonaras tu hogar, tus raíces, tus amigas, tus padres, hermanos e ilusiones que quizás tenías antes de conocerme y que yo sin medir tu sufrir te arranqué de las manos dime de que manera puedo pagarte el hecho de que me sigas hasta el fin del mundo si fuera posible.

Han pasado muchos años y el recuerdo sigue vivo en cada instante de mi corazón, los hijos que queremos traer al mundo seran una bendición de Dios al permitirme tenerlos contigo y solo pido inteligencia para que ambos podamos educarlos y prepararlos para su destino.

Todos los días cuando me despierto lo primero que escucho es tu voz levantándonos a todos para prepararnos a nuestras labores, el desayuno listo; y yo a mi todavía me dejas dormir otro poco.

Amada, deseada, admirada por siempre serás, mujer como tú no conocí, madre como tú no se compara, novia entregada solo yo la encontré en ti, amante ardiente solo yo te gozo y eso es la misma vida para mí.

Y tú sabes lo que siento cuando tu boca dice a mi oído esos pecados que solo el ardiente deseo es capaz de confesar.

Tú sabes lo que siento cuando murmuras con agonía lo que deseas de mí.

¡Tú sabes lo que deseo y me lo das!

Todo esto lo llevo en mi mente y no puedo evitar recordar los momentos que hemos vivido juntos, y siento la necesidad de reflexionar mi forma de ser contigo y las innumerables veces que me comprendes y aceptas así como soy.

Pensarás que no me importa lo que te pasa cuando me ves serio cuando no expreso mis deseos, cuando llego a casa y antes de darte un beso lo primero que pido es descansar.

Pensarás que soy un egoísta cuando solo pido que me des tu tiempo, tus brazos, tus besos, y que por motivos que aun no alcanzo a comprender, no correspondo de la misma forma en que tú lo haces.

Pero has de saber que tú eres para mí más importante que los problemas que tenga en la oficina, más importante que el porvenir del mundo.

Ninguna idea, ninguna causa, ningún problema que tenga por causa tuya me harían renunciar a ti.

En el fondo, poco me importa lo que pase alrededor del mundo, poco me importa si las guerras son cada día más crueles, poco me importa si una estrella se apaga o nos amenaza un asteroide que acabe con la humanidad.

Poco me importa si no logro metas y éxitos soñados, poco me importa todo esto si tú estas a mi lado porque eres lo mas importante, no estuviera a mi lado.

Cuantas veces hemos admirado a grandes hombres, religiosos, cuantas doctrinas proclaman paz en el mundo, cuantas veces hemos escuchado a gobernantes prometer prosperidad, paz social y grandes avances para el bien de todos.

Y sin embargo cuantas veces fallaron, pocas veces se cumplieron milagros, jamás se evitó una sola guerra, nunca se logró la unificación de creencias, y hasta ahora no hemos visto el país prometido.

Entonces; yo que solo soy un hombre que ama a su amada prometida.

¿Qué puedo hacer?

Muchas veces me has dicho que soy un egoísta, que solo pienso en mí, que me importa mas mi trabajo y poca atención te doy, y es verdad; me declaro culpable por esto y mas, sin embargo; y tu lo sabes que cuando pasa esto es porque lo hago por ti, que mi trabajo lo realizo solo por ti y nuestro futuro, y que si soy un egoísta es porque sueño con alcanzar bienestar para ofrecértelo.

Por que mi mayor triunfo y dicha eres tú y todo lo que te pase me preocupa, ya que ningún esfuerzo, ni un solo triunfo logrado por mí, ni todo lo que te ofrezca y declare servirían si no logro ver una sola sonrisa tuya.

Si no te tengo, si algo llegara a pasarte, o si por algún motivo no te tuviera conmigo, no valdría la pena seguir vivo.

Y si la voluntad de Dios te arrancara de mi vida,

Ningún esfuerzo, ninguna doctrina, ningún abrazo, ningún consuelo, ninguna mujer.

Me haría sentir vivo nada podría compararse contigo, nada me haría olvidarte, nada me haría sonreír, nada en este mundo podría mitigar mi sed de ti.

Si así fuera, solo pediría a Dios locura para sobrellevar esta pena.

Porque tú eres para mí, lo mas importante.

 

Te amo mi linda y linda novia:

 

CLAUDIA SUCELY CASTILLO CASTILLO.

 

Del hombre que te ama:

 

ARMANDO ANTONIO GARCIA GARCIA

 

Comentarios1

  • Blancalina

    Muy bueno tu poema,
    te felicito,
    tus lineas encierran mucho
    sentimiento.


    saluditossssss



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