Phoeta Anhonimo

Phoema XVIII. La belleza de una obra marchita.

 

 

Te amé; amándote cuando el cielo se esconde,
y la noche se desviste en el asfalto,

te amé sin recordarlo, tantas veces como para olvidarme
-de mí- -de mi muchas veces- olvidando mi nombre. 

Olvidando la vida, y las razones de existir
cuando el tiempo resiste con nostalgia mi morir. 

Evadiendo los ecos del futuro;
rompiéndose la membrana de la voz
erradicando mi silencio
entre el paladar de tu boca.

Te amé olvidando amar,
cual decadencia de mi actuar,
al sentir la humedad
que belleza me quito la ropa,

tras mi aliento; me quito la piel,
tras el dolor; me quito los huesos;
tras lo espiritual; me quito el alma;
tras el silencio, me quito la nada.

Ahora, errante;
cuestiono
los pasos
marchitos
de la obra
quemada. 

 

Comentarios5

  • El Hombre de la Rosa

    Fabuloso poema que encanta el alma de los poetas.
    Es una maravilla leerte
    Saludos de amistad y afecto.

  • Proust

    Hermoso, cuestionar la obra quemada para aprender y volver a vivir. Gracias, me gustó mucho. Saludos

  • winda

    Hermoso tu poema amigo, es un placer entrar a tu espacio y leerte


    saludos

  • Lissi_Olazar

    Nose porque... pero quisiera decirte algunas cosas... pero no vienen al caso seri hablar al viento.... y el tiempo lo dira despacio sin decir nada.... entonces seria un poema mas melancollico por el sonido el tiempo que paso mas que un poema de amor por tiempo que aun esta... no es ayer no va a ser hoy... pero es y esta... aunque duela aunque no....

    Saludos solo espero estes bien....

    Te cuidas...

  • angel_twin_93@hotmail.com

    todo en el mundo vivo o marchito tiene belleza amigo me encanto su desarrollo del tema y su sentimiento en el buen poema saludos



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