Eco del alma

treinta y siete años atras

 

 

 

Hoy el latido del corazón era como sentir

 

El canto de un piano que su sonido

 

Embellece lo profundo del alma

 

Es como el trinar de las aves

 

Como si se formara un coro angelical

 

De pronto irrumpe un sonido

 

El que al escuchar me hace sudar y me preocupa

 

A l mirar la pantalla me refleja que es una llamada

 

Aun más allá de mi frontera

 

 Donde el ser humano paso a paso no puede llegar

 

El latido fue más fuerte y algo me elevaba al cielo

 

Cuando mis oídos y mis tímpanos recibían

 

Una voz sonora

 

Que hace treinta y siete años atrás

 

Que era la que reía conmigo y corríamos por los lugares barrio

 

Saltando como cabritos de cerro

 

Y guardando secretos de hermanos

 

Fueron balbuceos, silencios interrumpidos

 

Donde no se pronuncio una silaba, vocal o consonante

 

Por la tempestad del llanto que cubría los rostros

 

Y el nudo que ataba la garganta

 

Con gran dificultades y palabras entre cortadas

 

T e decía hermana te amo

 

Una euforia dominaba mi cuerpo

 

Y una fuerza interior que me impulsaba

 

A correr por valles, desiertos, collados

 

Y de haberme de mis brazos grandes alas

 

Para volar el espacio celeste llegando a su lado

 

Dándole un abrazo que hasta la tierra estremece

 

En aquel tiempo el viento se encargo

 

De apartar su voz de mis oídos solo dejando la briza que acaricia mi rostro

 

El sol intenso quema mi piel

 

Y la arena ardiente del desierto

 

Cada paso lo hace más lento

 

Aun así gritaba tu nombre

 

No esperando que fuera un eco

 

Dios a mis padres le entrego un ramillete

 

De cuatro hermosas rosas y en medio un clavel

 

Eran tan hermosas que muchos ansiaron tenerlas en las manos 

 

Luciendo esos lindos pétalos de un rojo granate

 

Era tan hermoso que aun un diamante o una esmeralda

 

Ni cualquier metal precioso valía más que lo que Dios había formado

 

Llego el momento en que el ramo salió del celofán

 

La rosa que los unía se desato y el ramo se abrió de par en par

 

Ya no estaban en las manos callosas ni de las manos finas trajinadas

 

Que en un día ante el altar de Dios se juraron amarse hasta que los separara

 

Mi mente pensó lo peor

 

Que el sol la seco y que sus pétalos el llevo

 

Pero Dios se encargo con gran amor

 

Que la protección de su mano no se alejara

 

Hoy un milagro como aquello se repitió

 

La rosa que se había apartado

 

No estaba marchitada

 

Y hoy escuche la voz de mi hermana

 

Y por intermedio de una pantalla

 

De una mente sabía que Dios ilumino

 

Junto a su hija le pude ver su cara.

 

 

(Para ti querida hermana)

 

Autor: Eco del alma        derechos reservados

Antofagasta 25-03-2012

Chile

Comentarios3

  • Lorenzo13


    "Hoy un milagro como aquello se repitió
    La rosa que se había apartado
    No estaba marchitada
    Y hoy escuche la voz de mi hermana
    Y por intermedio de una pantalla
    De una mente sabía que Dios ilumino
    Junto a su hija le pude ver su cara." Poeta Eco del Alma,amigo,bellas letras de amor,un merecido homenaje a su bella hermana,un milagro de Dios ,la rosa hermosa a pesar del tiempo no se marchito. Excelente dia y que Dios te colme de muchas bendiciones.

    • Eco del alma

      hermano Lorenzo, al mismo Dios de ayer, de hoy y de siempre, le ruego que colme de bendiciones a ti y a los tuyos, gracias por tu visita y tus tan hermosos deseos.

      se despide de ti Eco del alma

      • Lorenzo13

        Amén. Muchas gracias mi amigo Eco del Alma.

      • Poemas de Pepita Fernández

        Hermoso `poema!!!!
        un abrazo

        • Eco del alma

          MUCHAS GRACIAS EN CANTO POR TU COMENTARIO QUE ME FORTALECE , UN GRAN ABRAZO Y UN BESO GRANDOTE , ECO DEL ALMA

        • Isabella Eye Gren.

          UN HOMENAJE EN TU POEMA PRECIOSO SENTIR EN TUS VERSOS
          UN ABRAZO.

          • Eco del alma

            QUERIDA REINA GRACIAS POR TU COMENTARIO ME DAS BUENAS VIBRAS Y FORTALEZA UN GRAN ABRAZO Y UN BESO GRANDE , ECO DEL ALMA



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