RICARDO ALVAREZ

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ESPEJOS DEL HOY Y EL AYER PORTEÑO
después de sueños y siglos
el café porteños y los diarios
que permanezca el arrabal y el vino
en la memoria del céntrico obelisco.
pasan góticos y blancos viejos
por las veredas tan perfectas que dan asco...


En la esquina un café,
el farolito donde tu te ayabas...
un faso prendido en tus labios púrpuras...
un libro bajo el brazo... esperando...
esperando la llegada de...
la percanta que te anamoró...


Una golondrina posada en la cornisa
y una paloma sin destino
son vereda, barrio, tango, pitonisa
parada en la vieja esquina
entre Palermo y Paternal
en el banco de tus plazas
ya no se sientan ni Borges ni Cortázar
solo una sombra amarga con fantasmas de arrabal.


En mis tiempos de moza
cuando salia milonguear...
una falda muy ajustada...
corta, sabia yo usar...
y en las esquina me esperaba
un mozo muy galan...



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