Anthony Orellano

Nadie sabe que estoy ausente

Nadie sabe que estoy ausente

Ni sean percatado siquiera que le temo a la vida

Solo hablo cuando nadie oye

Y me callo cuando todos avivan sus oídos para escucharme.

Siento la vida tan poco en esta tarde,

de alegres canticos en las calles,

de una procesión de luces que se abre paso entre mis zapatos encallados.

 

Nadie sabe de este minuto doloroso

Ni de ese abril que aun no llega

Hasta cuando esta pena que se quema profunda

Seguirán sus pasos oírse tras la puerta.

 

Nadie sabe de mis días de total llanto

Ni las magnificas horas que se fueron.

Desconcen todos

estas calles, estos zapatos,

esta mirada y este seso.

Tampoco de este barro saben siquiera nada

¡Nadie sabe nada ¡

Anthony Orellano

Comentarios3

  • Ramón Merino (porore)

    solo tu conoces
    lo que piensan tus entrañas

    bello tu poema

    un abrazo

  • Felman Ruiz

    emociones en cada uno...buen poema

    Saludos

  • Eugenio Sánchez

    MMMMM. Que te puedo decir, tu poema está repleto de una melancolía que te nace de tu alma poeta y con una belleza extraordinaria

    Un abrazo

    Eugenio



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