RICARDO ALVAREZ

CUATRO ESTACIONES - poema 84 - de pasioario


AY, mí amada morena, boca cultivada en la plata.

Si los labios los volara el viento

qué harías con tanto beso acumulado.

Si tus ojos fuesen huecos o blancos...

¡ Donde hallaría el mejor de los negros esculpidos ¡

Si de tu boca huyera la voz

sin ser pronunciada en palabra,

de los pechos de aire detenidos

quedarían los esternones en fogata.

Sin tus huesos con carne roja no habría mas pieles,

mis labios de insaciable sed

andarían la vida con el morado violáceo.

Si se nos fueran los colores

de cada hora sustituidos,

mezclados con el humo caminante,

lavaría con mis lagrimas el mundo

y los pajares,

hasta que las hadas crueles

nos devuelvan los tesoros sumergidos,

disecados y exprimidos

en la brecha del agua y la zanja terrosa, y

la negra greda florecida,

asomara al trigo reluciente en la mañana.

Inmersos nosotros

en una mezcla de cemento eterno y de única muerte.

 

Sin importar los huracanes que vuelan los graneros.

Viviendo los besos en las cuatro estaciones.

 

 

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