RICARDO ALVAREZ

POEMA I - suava - 30 p. de amor

 

 

 

Eres suave mi mujer

como la música de cuerda

en la madera sonante de un laúd.

Llevas ónice en tu piel

y sangras los duraznos apilados

en tus bordes de labios/

Cuando la espuma impulsada

por la roja marea intensa

alaba tus pies de encanto

en ti ya era la arena figura/

El agua amagó un ultimo recurso

con su emergido cisne

pero los cuellos anchos de tus senos

tocaron la sal y en la primavera

la espuma derrotada borró

con goma su nenúfar ambulante

rendida a tus caderas impuestas al agua.

Con tu acoso de ternura

bajaba la nieve su blanco cabello

de lana temblante y los cristales adosados

en la ladera de la luna

sangraban luces en tu piel de esmalte/

 

 

 

 

 

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