Mary Arias

Sentires II

Mi corazón late como un potro galopando zigzagueante,

en la furia la distancia más corta se hace larga.

A tu encuentro camino sobre nubes de algodon

mis piernas se doblegan.

Deseo que me abraces fuerte entre tus brazos,

rozar tus labios tibios en un beso largo, infinito.

Cae una gota de cristal salada descontrolada ante mi emoción.

A pesar de tanto tiempo mi amor sublime no se opaca ni entristece,

está intacto.

Si muero ahora mismo invadida de tanto amor, no me pesa,

he disfrutado, han disfrutado conmigo.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.