julio de guernica

Todo eso...

Torrente de pasión que me devora,

generosa ambición, dulce destino;

sublime encarnación de lo divino,

lucero que ilumina mis auroras.

 

Perfume de una brisa bienhechora,

Flor hermosa plantada en mi camino,

Maremoto, huracán y remolino,

Refugio en que la gloria se atesora.

 

Todo eso eres en mi alma desde el día,

que cruzaste tu huella con la mía,

impregnando en tu aroma mi sendero;

 

Hoy no puedo vivir sin la locura,

de estar encadenado a tu hermosura,

y sólo respirar, porque te quiero...



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.