Mario Abreu

De nuevo la tormenta

Llegó de nuevo la tormenta
para destrozar el corazón
con su lluvia a cantaros
que lo destrozo sin razón,
perforado por los granizos
poco a poco fue mutilado
hasta quedar ensangrentado,
¡Oh, corazón aniquilado!
que ya no puede ser amado,
yaces ahora destrozado
en tu amor desesperanzado.

Comentarios1

  • Ana Maria Delgado

    Humm... los carazónes no se destrozan.. a veces se lastiman un poquito... pero al final todo pasa... hay antidotos poderosos ... uno de ellos la esperanza...

    Abrazos,

    Ana María Delgado P.



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