acasoescritor

SONETO XXIV

 A Elizabeth Ureña

 

El corazón herido, la congoja

que te circuye con su negro velo.

Las alas rotas, alcanzar el cielo

un imposible: lo que más te enoja.

 

La frustración que a divagar te arroja

entre animadversiones. El recelo

que, en disponiéndote a realzar el vuelo,

te troca la ilusión en ansia coja.

 

Arribo, sin embargo, habrálo; helo

en riéndote al espejo y en la floja

cuerda poniendo al fatal desconsuelo,

 

que el llanto amargo si a tu faz remoja

no es un deber para, con gusto y celo,

dejar que entro del alma se te acoja.

 

 

Elmer Cortez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios2

  • De Marco Liliana

    Elocuente soneto con el brillo que guarda tu talentosa pluma, placer ha sido leerte nuevamente poeta, te felicito!

    Un abrazo del alma

    Bendiciones contigo

    Lilian

    • acasoescritor

      Gracias Lilian, bendiciones abundantes para ud y los suyos, gracias por siempre leerme y comentar. Un abrazo.

    • GILDA

      Muy bonito, y muy bien hecho. Con la métrica, ritmo y acento perfectos, que se conjugan a la perfección con la belleza de su contenido.

      • acasoescritor

        Gracias, Gilda. Mil gracias y un abrazo afectuoso deseándote lo mejor de lo mejor. Bendiciones.



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.