Ernesto Aganza

Una nocturna ante mis ojos...

Sombras en la oscuridad de la noche...

un paisaje salvaje y hermoso...

virtuosa mirada al caos perfecto...

en el centro de la tormenta...

lloran las nubes decepción, grita de ira el cielo...

 

sonidos estruendosos,

intimidantes y pavorosos...

la sinfonía de los rayos hace su entrada...

adueñándose de todo el escenario...

 

un grueso velo cubre la luna con desprecio...

su luz no alcanzan mis ojos taciturnos...

gritos que se extienden a mi alma...

sollozos que alcanzan mis oídos...

y me hacen perder la calma...

 

un éxtasis que invade mis sentidos...

un concierto que altera a los que están dormidos...

convierte todo en un sueño vívido...

y revive la nostalgia que había perdido...

 

el cielo comienza a despejarse...

la luna reclama la noche...

su luz ilumina la lluvia en mí...

la dejo entrar por mi ventana...

me comienza a arrullar...

se me escapa un resuello y la hace callar...

 

la nocturna termina...

todo vuelve a la calma...

ríos de emociones derrochadas navegan calle abajo...

los veo irse,

y al despedirse...

me dicen que volverán mañana...

 



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