Fabian Amaya

Sobre tú y yo

Ya no sé ahora si es tan importante

si estás cerca o no,

para que mi mente te traiga

en momentos que quizá

supongo que no deberían ser.

 

Creo que cuando eso pase

tendré que extrañarte,

más quizá lo mas decepcionante

sea acordarme de lo que sólo paso

en mis pensamientos

y tristemente no dejó mi memoria.

Será triste ser consciente

que me hará falta

aquello que nunca obtuve…

no tuve la suerte si quiera

de robarte un instante de tu tiempo

estando a solas,

para que en verdad pensaras en mí.

 

Y triste es ver que fuiste imposible,

y triste se me hace dejar esta batalla

bajando mis brazos que se quedan

desde ahora, vacíos en el aire.

¿por qué no sentir el fracaso?

Supongo que al ser tu amigo

de ser algo noble pasó inevitable

a ser una torpe estrategia

de cercanía, mí haz de luz

de esperanza que,

por cierto, sólo la inventé yo;

a ti no te alcanzó el corazón para

quererme…

a mí no me alcanzó la nobleza

para aceptar tu palmada en mi hombro

y un beso tuyo en mi mejilla.

 

Y aún así, luchando contra mi orgullo,

he intentado vanamente ser

el amigo que no, siento que no puedo,

pero ¿cómo juzgarías a quien como yo

se oculta en la sombra de su risa

para resistirse a lo que parece su vida?

Será que tienes razón y

no vale la pena pensar en alguien

quien tiene por casa la amargura.

 

Si me dejas ahora, si decides irte;

igual no tendré cómo juzgarte,

ni siquiera me interesaría hacerlo.

Quizá ese sea el mundo,

y los nobles y justos como tú

dejan fuera de su vida

a los locos como yo;

esos quienes por naturaleza sueñan

y tienen el breve placer de construir

sus mundos de ilusiones,

así como la larga desgracia

de vivir en un mundo donde no alcanza

la fortuna para lograr lo que quieren.

 

Y yo que pretendí un beso tuyo

y al final no pasó,

con resignación o sin ella,

la realidad no viene a cambiar.

Quizá será que si algún día

si hubiesen mis labios encontrado

los tuyos

y si hubiese creado más de lo que en verdad ya soñé;

quizá yo hubiese empezado a reconstruir

mi mundo,

pero tú hubieras destruido el tuyo

con alguien como yo.

 

Yo sigo por un rumbo incierto,

vagando el mundo tan absurdo

si te decides irte, todo irá bien.

Si te quedas, será porque crees

que no todo tendrá que ser así.

De todas maneras

aún no dejo de pensar

que tú siendo tú

y yo siendo yo

ahora o más tarde

terminaremos lejos uno del otro.

 



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