5o.Reyes

ES LA VIDA.

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México.

Roberto Reyes Cortés.

5º.reyes.

rreyescortes@hotmail.com



 ----------------- ES LA VIDA .------------------

Veo la noche acariciada por la luna

dormitar en los brazos de la arena,

las manos ávidas del tiempo que la arropan

se dedican a tejer alfombras con las nubes.

 

La miro caminar para esconder auroras,

en el diario despertar de la mañana.

 

Es la armonía, la serena armonía de las luces

que al despuntar el día, andando se levantan.

 

Los sonidos de las hojas cayendo sobre el río,

por las peñas, son arbóreas cortinas verdes,

sonoros caminos caudalosos que retratan

la calma y la quietud del devenir y la esperanza.

 

El hombre ha nacido el día de hoy,

en el saco intenso secular del universo,

y el mundo de paz y de concordia vislumbra,

el camino tranquilo de las horas.


El infatigable reloj que el tiempo tiene,

mira dormido el rumbo de los peces en los mares,

ve la huella de senda de las aves cuando rompen

su andar de cada día en la vasta soledad del cielo,

y respira hondamente el despertar del alba nuevamente.


Volverán a estar presentes los viejos altares,

los siempre eternos rituales

y los mitos sempiternos,

vistiendo rezos e incienso

en un misa común para los hombres.

 

En mensajes de fe del infinito

cavarán los senderos

para encontrar lo que no entienden,

solo pidiendo una migaja de sueños

y de espinas,

que se hunden en un cuerpo flaco

y macilento colgado en el calvario.

Aquel, que hiciera nacer

las cruces eternas de los tiempos.


Ahí están las cavernas, las miradas,

los adioses más profundos

plagados de nostalgia,

ahí en la negra oscuridad

de lo profundo, esconden a la vida.


Ahí vaga silente, lejana,

la noche interminable

y clava su daga hiriente

el sol de la mañana.


En esa negra tempestad,

con estruendo de mar

y sombras de lo incierto,

suenan ondas como arpas,

como pianos sordos

en un mundo abierto;

pulsando lento, cansado

y sin sentido el tedioso

caminar del universo.


Escuchemos la música imprecisa, en mil notas

de amor, afinadas por el tiempo.


Hoy quisiera que mi alma

fuera más que materia,

tal vez solo una sombra

con tu aliento,

tener yo menos cuerpo

y que este fuera

un poco mas de sueño,

menos tierra;

vivir dentro muy adentro

y en tu pecho

estar tan solo hoy,

solo un momento.


Volar en tolvaneras por el valle, imitando

el ronco sonido graznar de las gaviotas

y encontrar la ruta que nos traiga, a aquel

santuario azul donde nacen mariposas.


Estancarme en el quieto color de los rosales,

que son cual soles rojos que adormecen,

girando al compás de las alondras que se mecen,

cuando el viento polar desaparece,

y despertar al soñador que se desnuda,

con el calor de la mañana que amanece.


Vida que en el cielo de todos los confines

se asoma por las plumas abiertas de los lirios,

por los ríos de agua fría que van por el tejado,

acariciando con tibio amor al caserío,

por los mares intensos que se azulan,

vestidos de esmeralda que es color de la ternura,

y por tus ojos inquietos que me miran,

con mirada que vaga, es intensa, en la llanura.


Vida que vive helada por las nieves,

o caliente por los ritmos de palmeras encendidas;

vida que como un sueño,

es el viajero que en el tiempo porvenir,

nos venda las heridas,

el que va ocultando el secreto de tus horas,

que olvidaron ayer tus pasiones escondidas.


Es el son de la vida que te canta a toda hora,

la que guarda los momentos más felices,

tu dolor, tu penar, tu risa, hasta tu llanto,

y es que al no verte, cuando no estás conmigo,

cuando viajas o te alejas de la casa y cuando

no estás ya junto a mí, te extraño tanto.


Es la vida que en la forja febril de las edades,

te alienta, te compulsa a vivirla diariamente

en el suave contonear de los minutos,

que transcurren en el viejo calendario de los días.

 

Es la vida que se labra con la fuerza de tus manos,

que vuelan raudas a paisajes perdidos y lejanos.

Es la vida que te aguarda prendida en los olanes

del jardín que se viste de coloridas flores de tu alma;

es la vida que te mira y que te besa con los labios

ardientes, abiertos y extendidos de tristeza.


Vida que tanto tiempo viví plácidamente,

ya te puedes marchar cuanto tú quieras,

puedes irte de mi tranquilamente,

no le tengo pavor al devenir cuando me muera.



 



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