Francisco Barreto

REDONDO RELLENO DE JUANITA

Ingredientes

1 REDONDO DE 3 KLGS (O CARNE DE PULPA DE RES)

250 GRMS DE TOCINO

` ` DE CARNE DE CERDO

3 CEBOLLAS GRANDES

1 CABEZA DE AJO

CLAVOS DE OLOR

SALSA INGLESA

UVAS PASAS

100 GRMS DE ACEITUNAS VERDES

1 BOTELLA DE VINO TINTO SECO

SAL CONDIMENTADA

AGUJA E HILO PARA COSER

Preparación
Lavar la pieza de carne entera, abrir un agujero en el centro con un cuchillo para ese uso, sacar carne suficiente para que quede un hueco para rellenar, reservar la carne que saca para usar en el relleno; cortar la carne de cerdo junto con lo sacado de la pieza, cortar el tocino todo en cuadritos; cortar las cebollas finisimas y sofreir con el ajo majado, agregar las carnes y revolver con las cebollas, agregar la salsa inglesa, los clavos, la sal, las pasas y las aceitunas y poco del vino, dejar cocer hasta que tenga calidad de relleno; meter este relleno dentro del hueco de la carne, cocer con la aguja y el hilo y llevar a una olla amplia con un litro de agua y la botella del vino, dejar hervir hasta que reduzca y quede una carne blanda al cuchillo y un caldo oscuro y sustanciosao. Sacar y cortar en rebanadas, servir con puré de auyama y un buen Valdepeñas cualquiera sea su año,

Esta receta pertenece a Juanita Fonseca, una mujer extraordinaria, con un corazón del tamaño de Venezuela y unas ganas gigantescas para enfrentar la vida como una guerrera; Juanita es oriunda de San Felipe en el Estado Yaracuy, desde muy joven amó la cocina y los quehaceres de la casa y se distinguió como una madre abnegada de sus hijos, muy recta pero con una ternura capaz de ablandar el corazón mas ferréo que le hiciere frente; mujer de caractéres sentidos e incansable determinación para el socorro solicitado, amó tanto los animales que su casa parece un pequeño zoologico por la cantidad de especies que mantiene en el patio de su casa en una finca en el Estado Barinas en Venezuela, donde de hecho el mejor regalo que le pueden hacer, es darle un animal cualquiera que sea. Juanita está ahora anciana, limitando su miranda ya no al horizonte de posibilidades, tan ancho como la llanura misma, tan extenso como el regazo de la madre de todos aquellos que necesitaren un cálido regazo, sino que la tristeza de no poder seguir cuidando animales, se le instaló en la sala de su corazón, donde ahora solo se conforma con mirarlos de lejos allí donde vive.
Juanita (Juana del Carmen) es mi Madre, y cada vez que estoy de vuelta en la vieja casona me deleito comiendo los platillos que de chico me enseñó a degustar; entre esos, esta receta de Carne rellena.


Todavía no logro conseguir palabras mas ajustadas y acordes con lo que ha representado su vida, lo que representa para mí y para los que la rodean, que las palabras que escribió el gran Rey sabio Salomón en lucída exhaltación de la madre como un ser único e invalorable capaz de dar vida; recurso natural no renovable que nos obliga.

He aquí EL ELOGIO DE LA MUJER VIRTUOSA

Elogio de la mujer virtuosa
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.
Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida.
Busca lana y lino,
Y con voluntad trabaja con sus manos.
Es como nave de mercader;
Trae su pan de lejos.
Se levanta aun de noche
Y da comida a su familia
Y ración a sus criadas.
Considera la heredad, y la compra,
Y planta viña del fruto de sus manos.
Ciñe de fuerza sus lomos,
Y esfuerza sus brazos.
Ve que van bien sus negocios;
Su lámpara no se apaga de noche.
Aplica su mano al huso,
Y sus manos a la rueca.
Alarga su mano al pobre,
Y extiende sus manos al menesteroso.
No tiene temor de la nieve por su familia,
Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
Ella se hace tapices;
De lino fino y púrpura es su vestido.
Su marido es conocido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
Hace telas, y vende,
Y da cintas al mercader.
Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir.
Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.
Considera los caminos de su casa,
Y no come el pan de balde.
Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:
Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura
La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
Dadle del fruto de sus manos,
Y alábenla en las puertas sus hechos.


Buen Provecho



Comentarios2

  • Flor amante

    Virtuosa tu madre
    abrazos

  • Maria Isabel Velasquez

    ME GUSTO LEERTE.....BUENA RECETA....HERMOSO POEMA A TU MADRE
    ABRAZOS DTB



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