C.G

vieja amiga

No sos  distinta

maldita mujer, traicionera

vieja amiga

eterna compañera en las noches de girasoles

 de trazos histéricos,

de danza de humo blanco,

de llantos de bandoneón

 siempre rondando mi hombro izquierdo

 calentando mi oído con frías  promesas

tantas noches a mi lado

tantas como para creerte mía

única amiga

amor platónico y puro

Todo para qué?

Para negarme tu abrazo?

 Me llenas el corazón de asco

casi hasta el punto de no caber la desilusión…

casi

. Igual que todas las damas

 jugas con la esperanza de mi alma

jurarme las bondades de tu amor

para luego regalarme solo el perfil de tu espalda

 Heme aquí,

mujer eterna

viciado por tu compañía

rogando por tu abrazo

suplicando misericordiosa paz a este alma desgastada

 

- no sos igual a las demás mujeres,

sos peor

porque todas juraron en vano

pero solo vos te negas caprichosa

porque podes pero escojes no hacerme libre

me niegas todo cuanto quiero

aun cuando te he dado todo cuanto soy

mi alma y mi tinta

a tu nombre siempre hablaron.

Única y real hermosa.

Muerte puta 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.