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VIVIR O MORIR

Los días son eternos, las noches son canoas que viajan con lunas de otras tierras en busca de los sueños perdidos en la guerra. El niño de espanto grita mientras la esperanza de la madre muere.

El caminante no encuentra sus pasos, las cenizas de los pastos han borrado sus huellas. Las aves no tienen alas, los fusiles quemaron sus esperanzas de vuelo.

En qué planeta estamos? En la tierra de los sueños o en la tierra de la guerra?

En la tierra cabalgamos buscando los sueños perdidos en la guerra, la guerra ha matado los sueños, las alegrías, la forma de mirar la montaña y los ríos.

La guerra es un animal grande con cabezas de piedra que vomita fuego, tiene pies de fantasmas y cuerpo de dolor.

A dónde escarparnos de la guerra? A donde huir si en las calles hay minas quiebras patas y en las ventanas otros apuntan a los ojos?

Cómo pensar que la guerra es solo un sueño si ella a quemado nuestros sueños con sueños de guerra?

Los huérfanos son lamentos de niños que miran al cielo, del cielo caen plumas rotas, de los ríos cuerpos amorfos que asoman a la playa, de las sombras vienen voces que consumen lo poco que nos queda, de las torturas el aliento que se escapa.

Corre el tiempo y con él las vidas se pierden en oscuros pasadizos, las noches llegan trayendo melodías de muerte. A dónde huir?

A caso donde el tiempo no se mide y solo valen los silencios? La tierra llora y los vientos huyen, el dolor se pega a la piel con olor a pólvora con olor a muerte.

Las ciudades y los campos están llenos de cirios encendidos, no por los que han muerto si no por los pocos que ya quedan.

Hasta cuándo la guerra, señores de la guerra?

Hasta cuando muera el campo y las ciudades queden sin luz y sin habitantes? Hasta cuando los ojos que la miran viertan sangre y sobre los pies camine el fuego?.

Los barcos de papel donde escapábamos del fuego han sido incendiados, los caballitos de colores donde huíamos de las minas quiebra patas han perdido sus cascos, los sueños donde volábamos a otras regiones del mundo han sido incendiados……

A dónde vivir lejos de la guerra si ella vive en nuestros sueños apostados de fantasmas con bocas brandes llenas de fuego?

No sabemos dónde ir, la guerra tiene ojos que nos miran y miden nuestros miedos y nuestros pasos. Es como caminar sobre un lugar minado donde en cualquier momento somos humo, somos nada.

Cuánto diéramos para creer que la guerra fuera un sueño, y  que al despertar viéramos al mundo caminar sobre copos de nieve comiendo pan y bebiendo vino.

No hay silencios en los pocos espacios que nos quedan; al sur y al norte hay hombres que caminan apuntando a otros hombres que caen, que gritan que lloran.

La luz que brilla en la distancia está en un túnel, los hombres le están apuntando con aviones y rifles de asalto; ella es la única luz que nos queda, no hay otra luz que alumbre nuestras vidas.

Qué hacemos? Mirarla desde aquí y la insultamos, o nos armamos de palabras cabalgando sobre imaginarios, y le ponemos trancas con símbolos de paz en los ríos, en los campos y en las ciudades?

Es tu decisión vivir o morir.



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