David Goya

DOLOR Y OLVIDO (David Goya)

La encontré en una fiesta,

-le declare mi amor; -se porto huraña-,

me dijo: en una ocasión como esta no me digas nada…

 ¡Y alzo entre los dos una montaña!.

 

Con actitud severa,

se portó tajante;

de una forma muy elegante

me dijo: ¡que nunca lo hiciera...!

 

Con sensación extraña “perdón”-le dije-,

lleno de ira, y en dolor bullente.

Creo que debe hallar indulgente

quién conoce su falta y la corrige.

 

No volverá ha verme, prometo;- iré rendido,

con mi derrota, a enterrarla en el olvido-!.

Prometer no es cumplir,

pretendí verla la vez postrera;

¡tanto la amaba, tan bella era!...,

al verla con otro, sentí morir…

 

En cada beso que daba,

en mí, el corazón desfallecía;

y en cada frase que le decía,

y un pedazo del alma me arrancaba…

“Ella:” nunca pensó que su alegría

con ese amor acabaría,

que le quedarían solamente abrojos

y el pecho lleno de angustia;

dejando la rosa mustia,

con lluvia de llanto en los ojos.

 

Quiso después, con actitud extraña,

derribar la inmensa montaña;

que esa noche puso;

me pidió que olvidará,

y, que de favor perdonará

a su corazón iluso.

 

Le dije: estas perdonada,

no preocupéis a favor;

que de aquel desamor,

no ha quedado nada!...

 

La note un poco preocupada

por la forma de expresarme;

luego, quiso abrazarme,

y deje sus manos, estiradas.

 

Le note como sufría

solitaria en su quebranto;

¡pero yo también sufrí tanto!

Y juré, ¡que la olvidaría!.



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