rouz64251

AL LLEGAR LA LUNA DE ACUARIO

Y otra vez las gotas salpican

En la vereda donde estas sentada

Cuando la felicidad no te aplica

Grumosa niebla en la velada

 

Húmeda tez que va reflejando hastío

Un espasmo surge de lo más profundo

Te has dado cuenta de lo que has perdido

Las lágrimas se mezclan con el diluvio

 

En el soplar del viento pierdes la calma

No hay quien te anime, todos han partido

Antes tu vida envuelta en mansalva

Ahora la arropa un insistente frio

 

Dime ahora que la has perdido

Que se siente dominar tu vida

Sintiendo tan de cerca al peligro

Empezando a vivir de manera tardía

 

Y sigue la lluvia acompañando al duelo

En el funeral de los entes imaginarios

Calcinando las mentiras en el fuego

Mientras el dolor se vuelve ordinario

 

Cuando la vida perdió el misticismo

Al saber que todo acabará en el suelo

Arrojando los credos hacia el abismo

Te enteraste que el alma no alzará vuelo

 

Cuanto tiempo has desperdiciado

Empieza a rondarte la incesante pregunta

Solo una vida posee el ser mundano

No puedes permanecer, en la mentira, oculta

 

Somos existencias efímeras, no eternas

Y en la tierra acaba nuestra historia

Ya de fe no te queda ni una estela

No hay rastro de absolutos en tu memoria

 

Y no se detendrá este aguacero

Hasta que aceptes controlar tu vida

Ya ha desaparecido el titiritero

A la responsabilidad no le hallaras salida

 

Va naciendo la luna de acuario

Y con ella van muriendo las quimeras

Se va desvaneciendo el santuario

En el que expiabas todas tus penas

 

Noche solitaria con lluvia abundante

En la que se admiran pequeños retazos

De la sonrisa extinta en tu semblante

Al no encontrar acompañantes pasos

 

No hay más marcas en la arena

Que las dejadas por el caminante

Que recorre esta vida pasajera

Esperando algún día poder hallarse

 

Deja que la lluvia cese su brote

Deja de hacer que se parta el cielo

Haz que mañana se vuelva la noche

Termina, por fin, de hacer tu duelo

 

Abraza a la moral autodeterminada

Aquella que surge de la propia experiencia

No estás, del todo, desamparada

Todavía te acompaña tu conciencia

 

Y aunque es difícil sin entelequias

Vivir una vida que rauda se agota

Has que tu actuar sea una herencia

Para aquellos que, la tierra, rondan

 

Cuando se desvanezca tu esencia

Y a tu ser le llegue el último invierno

Quedará marcada tu bella presencia

En tu legado que se volverá eterno

 

Ya ha llegado la luna de acuario

Desplazando al cruel olvido

A todos los entes imaginarios

No te desvanezcas con ellos, te lo pido.

 

Andrés Ruiz H.



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